Los empresarios que utilicen vallas, carteles, volantes u otras formas de publicidad exterior para promocionar sus eventos, podrían entregar un depósito económico reembolsable a la hora de solicitar el permiso para organizar la actividad. Esto con el fin de disminuir la contaminación visual en Cartagena y obligar al retiro de publicidad en las calles y sitios públicos.
Sería “un depósito reembolsable para quien solicite un permiso para eventos transitorios, que promocionen actividades con avisos, carteles, volantes, pasacalles y vallas de actividades transitorias”, dice la iniciativa.
Lo anterior lo contempla un proyecto de acuerdo que cursa en el Concejo, presentado por la bancada de La U, cuyo autor es el concejal César Pión.
“Con el pago del depósito, el organizador firmará un documento con el cual se compromete a retirar el material publicitario en un plazo acordado. Si el convenio se cumple, el dinero del depósito se devuelve y en caso de que no, el dinero se usará, por parte del EPA, para contratar personal para el retiro de todos los avisos”, explicó el concejal.
La mesa directiva del Concejo, que preside el concejal conservador Óscar Marín, acogió la propuesta, que ahora empezará su trámite de sesiones, hasta su cierre y aprobación, o hundimiento, tras debates y votación de la plenaria.
El proyecto se fundamenta en estudios universitarios. “Una encuesta de la Universidad de Nariño, asegura que el 24% de los ciudadanos siente tristeza como consecuencia de los avisos publicitarios y, aunque el 57% dice no experimentar ninguna sensación ante estos avisos, Jaime Luis Vargas, presidente de la Fundación Oftalmológica del Niño y el Adulto, cree que en muchos casos, el efecto se da de manera inconsciente”, dice el proyecto.
“La contaminación visual genera problemas de convivencia. Así lo asegura Carlos Jiménez, investigador de la Escuela Bancaria y Comercial de México, quien señala que hay menores índices de tolerancia”, explica el concejal Pión.
La contaminación visual se da en entornos rurales y urbanos, a través de carteles, antenas, cables, postes, anuncios, enrejados, “entre otros posibles factores que generan una sobre estimulación visual de naturaleza agresiva, invasiva y por lo general simultánea”. El proyecto de acuerdo abarcaría todas las expresiones publicitarias, es decir, cuyo fin sea “comercial, cívico, cultural, político, institucional o informativo”.
De aprobarse el proyecto, se conformaría una comisión integrada por el secretario de Hacienda, el director del EPA, el director del IPCC, el comandante del Cuerpo de Bomberos y los alcaldes locales, “para que definan el monto del depósito que debe ser coordinado por los miembros de la comisión en valor y tiempo de devolución, en caso de cumplimiento”.


