En el municipio de Calamar, se vive una situación de tensión en torno a los escrutinios en la elección del alcalde. Tras los resultados del pasado domingo, Alejandro Mario Arrázola Sagbini, de los partidos Conservador y Colombia Renaciente, resultó ganador con 5.065 votos.
Pero a Arrázola le sigue, muy de cerca, Alexander Ochoa Villalba, quien obtuvo 4.898 votos, a solo 76 votos. Sin embargo el pueblo está dividido ya que Arrázola al parecer cuenta con el respaldo de las casas políticas fuertes en el municipio, y el sector que apoya a Ochoa no ve garantías si el proceso de reconteo de votos o escrutinio se realiza en el mismo municipio.
El Universal conoció que Misión de Observación Electoral (MOE) pidió el traslado de las mesas a Cartagena, para que el escrutinio se realice en esta ciudad.
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“Un sector ciudadano piensa que no habría garantías para que sea transparente el proceso porque el alcalde que aparece como ganador Arrázola estaría tratando de presionar a la Registraduría para darle manejo a su favor a los resultados”, dijo un habitante de Calamar que reservó su nombre.
De acuerdo con el ciudadano la situación es tensa en Calamar, y ya se han dado presiones, presuntas amenazas por parte de seguidores de Arrázola y los seguidores de Ochoa. Los habitantes piden a las autoridades electorales, a la Registraduría y a las fuerzas del orden estar pendientes de la situación en el municipio de Calamar para que no haya disturbios, y exigen que para ello se trasladen los escrutinios a Cartagena para que queden bajo la supervisión de la Comisión Escrutadora Departamental.
