Los detalles de la captura de la concejala del Partido Liberal, Gloria Estrada, el pasado 14 de enero son conocidos por gran parte de Colombia. Con las semanas, más detalles y pruebas salen a la luz volviendo más espinosa la investigación. La defensa de la sindicada sostiene que el kilo de cocaína, encontrado en la camioneta en la que se movilizaba junto a su novio Martín Barreto y Avelino Villamizar, fue parte de un montaje. El resto de la ciudad se mantiene en vilo a espera de lo que definan las autoridades.
(Lea: “La mentira tiene las piernas cortas”: defensa de Gloria Estrada)
Gloria Estrada hoy se encuentra en detención domiciliaria por tráfico de estupefacientes, medida de aseguramiento que también tienen los otros procesados que iban a bordo de la camioneta atestada de publicidad política de la campaña al Senado de Lidio García, cabeza de lista del Partido Liberal. Los tres implicados siempre han defendido su inocencia y señalan que todo hace parte de un complot resultante de una guerra política por el poder gubernamental en localidades de Cartagena.
La primera amenaza de muerte
Tiempo después, la polémica se avivó con lo denunciado por el contralor distrital (e), Rafael Castillo Fortich, sobre que el precio por su cabeza ya había sido pagado a sicarios, por parte de un grupo de políticos de la ciudad. Proceso del que aún no se saben resultados.
Castillo nunca dijo nombres, pero según muchas voces en Cartagena las amenazas provendrían, supuestamente, de personas cercanas al alcalde de la Localidad 2, Andy Reales Arroyo, suspendido por el contralor debido a un proceso de responsabilidad fiscal que se adelanta en su contra por un presunto detrimento patrimonial por $ 6.785 millones en un contrato de una estación de aguas residuales en las poblaciones de Tierrabaja y Puerto Rey.
El alcalde William Dau, en momentos del nombramiento de Castillo Fortich, señaló que el jefe del ente de control era una ficha política de la concejala Gloria Estrada y que la esposa de este, exfuncionaria de la Alcaldía de Cartagena, ahora trabajaba en el Concejo Distrital con la venia de la política del Partido Liberal. Sin embargo, el contralor subestimó las acusaciones del mandatario y se limitó a explicar que su única relación con Estrada es cuando comparten el ascensor, al ser residentes del mismo edificio.
El edil
Posteriormente a la denuncia del contralor (e), Pedro Aponte, edil de la Localidad 2, en la que ventiló a los medios y denunció ante la Fiscalía que en la Cárcel de Ternera se estaba fraguando un atentado en su contra. En su denuncia mencionó como autores intelectuales al senador Lidio García, a Gloria Estrada y a Martín Barreto, pareja de esta. Aponte desestimó la participación activa del senador y reconoció que su nombre se utilizaría como un “respaldo en la calle”, pero sí recalcó la responsabilidad de la concejala y su novio.
Pedro Aponte es, según el corrillo político de la ciudad, una persona muy cercana al alcalde de esa localidad, Andy Reales, suspendido por la Contraloría Distrital. Algunos se atreven a afirmar que sería el presunto poder en las sombras de la contratación en esa Alcaldía Menor, y que sería ese poder, el fruto jugoso que Barreto y Estrada ambicionarían para fortalecer su poderío en la ciudad, en aras del crecimiento político que propiciaría una Gloria Estrada como congresista o alcaldesa de Cartagena en el futuro.
Contrario a lo contado por Aponte, Barreto, en ese momento asegurado tras las rejas de Ternera, contradijo lo expuesto por el edil y expuso que era él el amenazado, al mencionar una supuesta visita de Aponte, Reales y una jueza a la cárcel para indagar por él, runruneo que habría escuchado de compañeros presidiarios. Lo señalado por Barreto comenzó a vislumbrar quiénes serían los supuestos autores intelectuales del presunto complot en su contra y del que hoy sufre en su residencia la concejala Gloria Estrada. Es la versión que los abogados de cada sindicado utilizarán en próximas audiencias.
El caballo de Troya
La defensa jurídica de Gloria Estrada sostiene que han reunido las pruebas suficientes, audiovisuales y testimoniales, para demostrar la inocencia de su cliente. La filtración de un vídeo de una cámara de seguridad del Concejo, grabado el día de la captura, reflejó el comportamiento sospechoso de una persona que se subió a la camioneta de Martín Barreto al puesto detrás del piloto, y no dejó subir, a la parte trasera, a varios individuos que intentaron hacerlo. Se llama Mauro Martínez de la Puente.
Martínez es un exalcalde de Barranco de Loba al que el grupo de confianza que acompañaba a Barreto ha indicado que era el único tripulante de la camioneta que no hacía parte de su comitiva y que no tenía cita con Barreto ni con Estrada: “Siempre incómodo. Cuando se bajó tenía un descosido en el pantalón a la altura de la entrepierna”. Este sería un argumento probatorio del presunto complot. Medios periodísticos de la ciudad lo relacionaron con el edil Pedro Aponte, presunto enemigo político de la concejala y su pareja.
Una fuente cercana a Gloria Estrada comentó que de no ser el que colocó la cocaína en la camioneta, fungió como “campanero” para dar aviso a los policías que esperarían en el retén al final del puente Román. Una narrativa que supuestamente utilizarán como teoría los defensores de cada uno de los implicados: Estrada, Barreto y Villamizar.
Este medio contactó a Martínez, para saber su versión de los hechos, pero este indicó que primero interpondría las denuncias respectivas por injuria y calumnia ante la Fiscalía, por consejo de sus abogados, antes de dar sus declaraciones al respecto. Pedro Aponte, por su parte, expresó que no tiene mayor relación con Martínez de la Puente y que solo se ha topado con él en espacios políticos; sin embargo, en las siguientes fotos se ve que hay más cercanía de la reconocida.


Mauro Martínez de la Puente (camisa blanca) y Pedro Aponte (camiseta rosada).
El rol de la Policía, bajo sospecha
La exconcejala Gloria Estrada señaló anteriormente a este medio que: “Sería bueno entrevistar a los agentes de Policía, Alexander Salas y Luis Barbosa, asignados al CAI de Manga, quienes nos capturaron”. Enrique del Río, su abogado, expuso que el puesto de control contó con muchas irregularidades y el comportamiento de tres policías, participantes del operativo, tuvo visos de poca transparencia. (Lea más al respecto: “La mentira tiene las piernas cortas”: defensa de Gloria Estrada)
La versión de los hechos que presentará la defensa de Gloria Estrada se relaciona con esas presuntas irregularidades del retén en el que fue capturada, inédito en ese sector y en punto ciego a cámaras de vigilancia, según Del Río. “Sin conos, un agente de apoyo se volvió agente de tránsito, no pidieron identificaciones y fueron directo al paquete. La llevaban clara de dónde estaba la droga”, indicó un allegado de la exconcejala al periodista Santiago Ángel de La FM.
“Semanas después la noticia tuvo que ver con la destitución de un grupo de patrulleros, uno de los cuáles participaron en el operativo. Para esta decisión no hubo explicaciones relacionadas con el caso. Sin embargo, la Unidad Investigativa de La FM obtuvo en exclusiva un documento que le da un giro a la historia. Uno de los policías de Cartagena que estuvo en el retén y confirmó el hallazgo de cocaína en la camioneta de la concejal declaró que todo se trataría de un pago y un montaje previamente planeado”, informó La FM.
Y precisaron: “La confesión con número de radicado en la Fiscalía de Cartagena en poder de esta emisora, demuestra un escándalo de corrupción electoral en el que podría estar involucrada la Policía de Cartagena. El patrullero confesó que un edil de la localidad 2 de la ciudad, le habría ofrecido 15 millones de pesos a él y otros compañeros para plantar la cocaína o armas en la camioneta en medio de un procedimiento rutinario de tránsito”. En las confesiones además del edil de la Localidad 2 se habría mencionado al alcalde de la misma localidad.

Extracto de la confesión de un uniformado ante la Fiscalía.
“La idea era distraer a ocupantes y montarles armas de fuego o droga para capturarlos y judicializarlos. Para esa diligencia había 15 millones de pesos por Policía”, confesó el uniformado, quien recalcó que la SIPOL ya tenía conocimiento de estos hechos, así mismo el general Nicolás Zapata, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena”.
El Universal se contactó con la institución y estos respondieron que: “El retiro de Alexander Salas del servicio activo no tuvo nada que ver con el caso Estrada, sino con procesos administrativos y disciplinarios. “Este año hemos retirado del servicio activo a 36 uniformados por faltas en el desempeño, en la relación con la comunidad o que no fomentan la credibilidad de nuestra institución. Todo esto se hace para mejorar la calidad de nuestro servicio”,
El periodista Santiago Ángel fue más allá y explicó: “Hoy se habla de un montaje y guerra entre políticos, específicamente entre Martín Barreto, contratista de la Localidad tres, industrial y de la bahía y Pedro Aponte, edil de la localidad dos, quien también funge como contratista”.
Por lo tanto, la teoría del presunto complot en contra de Gloria Estrada es que todo habría sido el resultado de una guerra entre Barreto y Aponte por el control político de la contratación en una localidad de Cartagena, en la que presuntamente estarían involucrados varias personas, políticos y, presuntamente, uniformados de la Policía Nacional.



