“Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral”, aseveró Sir Francis Bacon, filosofo político inglés, con respecto al diagnóstico ciudadano que se suele hacer de los gobernantes. La administración pública pocas veces disfruta de picos de popularidad en sociedades tan complejas y desiguales como la cartagenera; sin embargo, esto no debe ser excusa para gestionar los recursos de forma insatisfactoria, porque para eso se hacen campañas, se vota y la gente paga impuestos. (Lea: “Viaje y quédese en Estados Unidos”: pastor Miguel Arrázola a Dau)
¿Ineficiente o ineficaz? Débil fue cómo se evaluó la gestión pública en la ciudad en la última Encuesta de Percepción Ciudadana de Cartagena Cómo Vamos. En el sondeo, Cartagena se sigue percibiendo como una ciudad con falencias en su gobernabilidad. El alcalde William Dau tiene una imagen desafavorable en seis de cada diez personas que lo conocen y un 56% de los consultados evalúa su gestión como mala, pues la gente está insatisfecha con la forma en que se ejecutan los recursos públicos.

En la misma línea de impopularidad se encuentra el Concejo Distrital, corporación que genera una imagen negativa en cada siete de diez ciudadanos. Un 50% evalúa como mala su figura como coadministradores de la ciudad. (Lea la encuesta completa aquí)

Para los investigadores españoles Ernesto Ganuza y Joan Font Fàbregas , en su libro ‘¿Por qué la gente odia la política?’, nuestra relación con la política en los últimos años ha sido aparentemente contradictoria. “Nunca habíamos desconfiado tanto y a la vez (casi) nunca nos habíamos implicado con tanta intensidad. Datos cuantitativos y cualitativos dan cuenta de la apatía que tienen las personas con la política”, afirmaron.
Los autores exponen que para pasar del odio al amor se hace necesario mejorar los sistemas de representación con “mejores políticos”, profundizando la democracia con más participación ciudadana y canales de transparencia.
Pero, ¿y si no nos implicamos?
La cuestión es que fronteras educativas e intereses individuales remojados con clientelismo, nepotismo, compra de votos y favores políticos, inciden en que la corrupción impere. Este imperio provoca apatía, desconfianza y el desinterés de participar, lo que resulta en lo que dijo el historiador inglés Arnold J. Toynbee: “El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan”.
Y es que, según la encuesta de CCV, en Cartagena la ciudadanía no se implica en la transformación de su ciudad. Más del 70% no realiza ninguna acción a la hora de resolver conflictos que los afectan y no hacen parte de la sociedad civil organizada.

“Cuando realizan acciones, solo un 11% presenta quejas o solicita apoyo a funcionarios correspondientes. Mientras que las organizaciones que donde más se involucra la ciudadanía son las Juntas de Acción Comunal, con el 14%”, precisa CCV, quienes interpretan que gran parte de esta desmotivación se da por la sensación de que el Estado, o la política, no es efectivo en encontrar soluciones a los problemas.
“La lucha no es solo de nosotros”
Al respecto de los resultados de la encuesta, especialmente en el posible aumento de la corrupción en Cartagena, la Oficina Asesora de Transparencia y Anticorrupción del Distrito reafirmó que desde la administración Dau se ha trabajado por la “moralización de la política”.
“No debe quedar instalado en la ciudad el mensaje que ahora hay más corrupción, primero porque antes estábamos hablando de presuntas estructuras criminales que defraudaban el erario. Segundo porque aquí hay una corresponsabilidad de los órganos de control y de justicia, y la batalla ahora es contra la impunidad que nos hace tanto daño y tercero porque estoy convencida de que se ha hecho un gran trabajo y los resultados hablan: la percepción subió nueve puntos en comparación con 2019. Estos resultados si bien no son ideales, la ciudad valora el esfuerzo anticorrupción y eso nos anima”, expuso Daniela Puello, directora de Transparencia. Daniela Puello Salcedo.
Según la interpretación del Distrito, con respecto al porcentaje que considera que la corrupción aumentó, se evidencia que comparado con el mismo sondeo de CCV en 2019 se observa que efectivamente la ciudad valora positivamente un cambio comparado con la medición del gobierno anterior, cuando un 80% de los encuestados percibió que en Cartagena había mucha corrupción.
“Le hemos apostado a la transparencia y acceso a la información, a la prevención de la corrupción y a la cultura ciudadana contra la corrupción. Esos han sido nuestros ejes con los que hemos implementado, por ejemplo, el Plan de Acción de Gobierno Abierto de la ciudad, donde se ha desarrollado la estrategia Comunales a la Obra, que busca empoderar a las Juntas de Acción Comunal (JAC) para que se conviertan en verdaderos veedores y hagan parte del proceso de contratación y vigilancia de sus sectores. Y así, las JAC funcionen con transparencia frente a sus vecinos del barrio y frente a las Juntas Administradoras Locales”, indicó Puello.
Y agregó: “También establecimos la estrategia de Rendición de Cuentas permanente #CartagenaCuenta, que fue creada con el fin de involucrar a la ciudadanía en el proceso de retroalimentación permanente de la gestión pública de la Alcaldía. Entre otra veintena de acciones realizadas en tres años de gobierno, algo nunca visto en otra administración Distrital. Es posible ganarle la batalla a la corrupción y convertirnos en un modelo para cualquier ciudad en el mundo”.
El próximo 29 de octubre serán las elecciones regionales y locales en Colombia en donde se elegirán gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles. Para CCV, si bien la ciudadanía no está conforme con la gestión pública en general (Alcaldía y Concejo), los mismos cartageneros ven que hay oportunidades importantes para mejorar la convivencia y el civismo, así como también la vinculación en los espacios de participación ciudadana.
En la Encuesta de Percepción Ciudadana los cartageneros piden mas atención por parte de la Alcaldía en temas como la pobreza, la seguridad y la salud. “Los tomadores de decisión deben tomar estos resultados como uno de sus insumos para impactar de manera positiva en la calidad de vida en
Cartagena”, puntualizó CCV. (Lea la encuesta completa aquí)
En la presentación de la encuesta, el pasado martes en el Hotel Intercontinental, en Bocagrande, se echó en falta la asistencia de William Dau. Los que sí estuvieron fueron varios aspirantes a la Alcaldía de Cartagena que la sociedad espera que recojan y analicen los datos publicados para estructurar propuestas congruentes y no locuaces. Bien lo dijo el exasesor de la Casa Blanca, Bernard M. Baruch: “Vota por aquel que prometa menos. Será el que menos te decepcione”.

