Luis Gilberto Murillo, exministro, exembajador en Washington y hoy precandidato presidencial por firmas, avanza en su intento de llegar a la Casa de Nariño en 2026.
Su movimiento significativo de ciudadanos, bautizado “Luis Gilberto soy yo”, busca —según explica— “ser la voz de quienes vienen de la Colombia olvidada y se han hecho a pulso”. Murillo habló en exclusiva con El Universal. Le recomendamos leer: Héctor Olimpo, precandidato liberal a la presidencia en 2026
La aspiración de Luis Gilberto Murillo a la presidencia de 2026 en Colombia
¿Qué lo llevó a dar el salto a la precandidatura para llegar a la Casa de Nariño?
Porque queremos transformar el país desde una perspectiva muy de la Colombia que quiere que las familias puedan vivir tranquilas, vivir en paz, tener oportunidades. Y eso somos muchos colombianos y colombianas de todas las regiones, de todos los territorios, de todos los sectores socioeconómicos, de la ciudad y del campo. Nosotros representamos eso y queremos un país que tenga la capacidad de ponerse de acuerdo y generar unidad en torno a propósitos de nación.
¿Cómo va la recolección de firmas?
Para recoger firmas se requieren 635.000 firmas efectivas validadas. Nosotros ya tenemos más de un millón de firmas validadas. O sea, hace rato logramos esa meta. Queremos tener más de un millón de firmas; vamos a llegar aproximadamente a 1.200.000 o 1.300.000.
Con el ritmo que llevamos, probablemente alcancemos 1.500.000, pero vamos a validar y entregar realmente entre 1.200.000 y 1.300.000. Esa es nuestra meta. Vamos muy bien.

¿Cuáles son sus temas principales para trabajar por Colombia?
La primera es seguridad integral y paz. Cuando hablo de seguridad integral me refiero al fortalecimiento de las capacidades de la Fuerza Pública, su inteligencia, sus capacidades… pero también a la otra seguridad: más educación, más salud, más oportunidades y más empleo.
La segunda es infraestructura sostenible y regenerativa. La infraestructura envejeció y está obsoleta. Hay que generar conectividad: transporte fluvial, aéreo, carretero, ferroviario; conectividad energética; conectividad digital.
La tercera área es inversión y comercio. No tenemos los recursos suficientes; hay que atraer inversión y generar circuitos de comercio para que nuestra producción pueda salir. Eso lo hice cuando fui embajador.
La cuarta tiene que ver con bienestar social e inclusión: educación, salud —donde tenemos tareas pendientes—, vivienda, empleo. Es el paquete de oportunidades para todos, porque hoy hay oportunidades para algunos, pero para otros no. Hay una brecha de desigualdad muy grande que debemos cerrar.
La quinta es la modernización del Estado. Hay que fortalecer y modernizar el Estado para que sea facilitador. Hoy no lo es; es paquidérmico. Hay que modernizar la institucionalidad. Lea también: Carlos Caicedo y el Gobierno Petro: “Nosotros lo vamos a continuar”
¿Cómo trabajaría por la seguridad en Colombia?
La doctrina militar se diseñó en el contexto del “enemigo interno” y la lucha contra la guerrilla. Hoy tienen que quedarse en el territorio, garantizar soberanía y también jugar un papel clave en la provisión de servicios sociales en un marco de acción integral. También es clave fortalecer la Policía Nacional, especialmente la seguridad ciudadana. Su relación con la comunidad debe ser distinta, basada en la construcción de confianza. Esa es la única manera de luchar contra la criminalidad. La otra seguridad es dar oportunidades a la gente. Debemos quitarles a las redes criminales la posibilidad de atraer a nuestros jóvenes. Hay que competir por ellos y reemplazar economías ilegales por economías legales. También hay que hacer alianzas. Solos no podemos, porque son desafíos globales y hemisféricos.
Relación de Gustavo Petro y Donald Trump
¿Qué piensa de la relación actual entre Colombia y Estados Unidos?
Lo que sucede hoy es que se ha dejado que la relación personal entre los presidentes, su orientación ideológica, enrarezca la relación. Eso hay que eliminarlo. Y se requiere que no se generen provocaciones de lado y lado, y menos del lado colombiano; que nunca se rompan los canales de interlocución, y esa interlocución nos sirve para tener una relación de manera sincera, respetando nuestra soberanía. Pero para eso son los socios: los socios hablan de temas difíciles, pero en un ambiente de confianza, y eso es lo que hay que reconstruir hoy.
¿Cómo le ha parecido la gestión de Gustavo Petro?
Yo creo que hay matices. Unas cosas han salido bien, otras no tan bien y otras han salido mal. De las cosas que no han salido bien: la relación con Estados Unidos, la paz total, la transición energética. ¿En dónde se ha avanzado? En las reformas. Creo que hay reformas sociales que hay que seguir implementando, y este gobierno tiene una vocación de reformas.

¿Qué piensa del escándalo sobre los supuestos nexos de las disidencias de las FARC con algunos funcionarios del Gobierno nacional?
Yo he dicho que es grave y hay que adelantar las investigaciones para aclararlo. Y los que resulten implicados deben sentir el peso de la justicia. Eso no puede caer en la impunidad. Ese es el punto de vista de lo que se debe hacer. El país no se puede dar el lujo de repetir errores del pasado. Si esta investigación periodística resulta cierta —ojalá no lo sea, por el bien del país—, entonces hay una responsabilidad política, porque significaría que Colombia volvió a reciclar fenómenos de infiltración del Estado con fines criminales. Y eso es inadmisible.
¿Por qué los colombianos deberían confiar en usted?
Porque tengo la experiencia de vida, la experiencia en el servicio público y la formación nacional e internacional que garantiza que vamos a poder, juntos, transformar al país. Muchas de las cosas de las que hablo ya las he hecho desde la función pública. Y sin arrogancias: unas han salido bien, otras no tan bien, algunas han sido controvertidas, pero siempre el balance es muy positivo. Le puede interesar: Juan Carlos Pinzón: “Petro cometió un genocidio contra el país con la salud”

