La política colombiana cerró una de sus semanas más movidas del último tiempo con un escenario que pocos anticipaban a comienzos de año. El viernes 6 de febrero, mientras la Registraduría realizaba el sorteo del tarjetón para las consultas interpartidistas del próximo 8 de marzo, quedaba claro que algo había cambiado de fondo: los bloques de centro e izquierda salieron golpeados, divididos y con heridas abiertas a pocas semanas de ir a las urnas.
Hasta hace poco, el ambiente era otro. En la izquierda se hablaba de unidad y de llegar con una sola carta fuerte a la primera vuelta presidencial. En el centro, aunque con más dudas, se intentaba construir una alternativa que reuniera figuras reconocidas y conectara con un electorado cansado de los extremos. Pero en cuestión de días, ese libreto se rompió.
El primer remezón vino desde el Consejo Nacional Electoral. A mitad de la semana, el organismo tomó una decisión que sacudió por completo la consulta de la izquierda: Iván Cepeda no podría participar. Lea: Este será el tarjetón para las consultas interpartidistas del 8 de marzo
El origen del fallo se remonta a octubre, cuando Cepeda, Carolina Corcho y Daniel Quintero participaron en un mecanismo previo que, según el CNE, les impedía volver a competir en otra consulta. Aunque Quintero terminó retirándose de ese proceso, la interpretación del tribunal terminó pasando factura meses después.

Una izquierda fracturada y sin respaldo presidencial
La decisión no solo abrió una disputa jurídica, también desató un terremoto político. La exclusión de Cepeda rompió la frágil unidad que sostenía al progresismo y dejó al descubierto profundas diferencias internas. En ese contexto, Roy Barreras tomó una postura que terminó siendo decisiva: no aceptó continuar en una consulta sin Cepeda. Esa posición llevó a que Juan Fernando Cristo y Camilo Romero también se bajaran del proceso.
El resultado fue una consulta reducida a cinco candidatos, con Barreras y Daniel Quintero como los nombres más visibles. A ellos se suman Héctor Elías Pineda, exintegrante del M-19 y constituyente de 1991, la abogada Martha Bernal y el periodista Edison Lucio Torres. Sin embargo, más allá de los nombres, lo que marcó el golpe político fue la falta de respaldo de los principales referentes de la izquierda.
El propio presidente Gustavo Petro fue contundente al tomar distancia. Ante un llamado del partido Mais para apoyar la consulta, respondió: “No me pongan en éstas amigos, yo no voy a votar consulta, voy a votar por cambiar el Congreso que hace las leyes. En primera vuelta volveré a votar”. A ese mensaje se sumaron críticas de figuras como Gustavo Bolívar, quien acusó a Roy Barreras de forzar una división que llevaría a la izquierda fragmentada a la primera vuelta.

Claudia López sigue sola en la apuesta del centro
El centro tampoco salió ileso, la consulta impulsada por Claudia López perdió el respaldo de figuras clave como Sergio Fajardo y Maurice Armitage, y quedó reducida a una fórmula mínima. Aun así, la exalcaldesa decidió seguir adelante junto al exdefensor Leonardo Huerta, un nombre nuevo en el escenario nacional.
Lejos de mostrarse golpeada, López defendió su decisión de continuar y envió un mensaje directo a los votantes: “No, pues para adelante, a ellos pues todo el cariño y la mejor de las suertes, cada uno tiene una valoración de cómo podemos contribuir. El 8 de marzo habrá consulta. Lo que importa es el sí de la gente, que es la única jefe de todos nosotros, que va a ir a las urnas, que tendrá la opción de escoger a quien considere su mejor representante a la Cámara, al Senado y en el tarjetón de consulta los invito a votar por Claudia la presidenta de las soluciones”.

