El exembajador de Colombia ante el Reino Unido (2023-2025) y actual candidato presidencial, Roy Barreras, lanzó una advertencia directa sobre el escenario electoral de 2026: “Si el país termina eligiendo entre las corrientes más polarizadas, Colombia podría enfrentar un periodo de ingobernabilidad”.
En entrevista, el también expresidente del Senado (2022-2023) sostuvo que las tendencias del petrismo y el uribismo siguen dominando el panorama político, con altas probabilidades de disputar la segunda vuelta. Lea también: Liberación de jefes criminales en Medellín afectaría elecciones: Roy Barreras
La candidatura presidencial de Roy Barreras
¿Cómo va su campaña presidencial?
Yo suelo ser muy franco y creo que la inmensa mayoría de los colombianos hoy tienen claro que hay unas tendencias: el petrismo y el uribismo, ambas corrientes muy fuertes que están determinando las mayorías que tienen hoy la mayor posibilidad de pasar a la segunda vuelta. Eso estaría bien si cualquiera de las dos corrientes pudiera garantizar la unidad del país, pudiera garantizar que el siguiente gobierno tuviera la capacidad para resolver los problemas de Colombia, que van a ser enormes. Lo que va a ocurrir, lo que está ocurriendo, es que cualquiera de las dos tendencias extremas que ganara —y eso es lo que me preocupa— podría generar un gobierno inviable. Por eso, quiero decirles lo siguiente: hay cinco millones de colombianos indecisos en todas las encuestas, que no están tranquilos con los extremos. A ellos los convoco. Si esos entienden que un país dividido no es viable, todavía pueden evitar que nos vayamos al abismo de la polarización.
Usted ha dicho en medios que el centro político fracasó. ¿Reconoce que su proyecto no logró conectar con el electorado? ¿Hubo factores externos?
Está claro que las mayorías, asustadas por el miedo, terminan estimulando el extremismo y la fractura del país. Pero si logramos convocar al centro, todavía podemos evitar esa fractura. Yo sé unir el país. Quien no esté tranquilo con los extremos, que vote con libertad por quien pueda unir el país sin odio.
¿Cómo le parece el nombramiento de Daniel Quintero como superintendente nacional de Salud?
Como médico que soy y con experiencia en el sector salud, me angustia. El señor Quintero no tiene experiencia en salud pública. Esa improvisación no es acertada en un momento tan crítico.
¿Le gustó competir con Daniel Quintero en la consulta?
No, fue una competencia muy agresiva. Esos votos de Quintero provinieron de sectores radicales que recibieron la orden de intentar derrotarme. Eso demuestra que se quiso bloquear una opción progresista moderada. Mi propuesta siempre fue que el presidente debía ser de centroizquierda. Iván Cepeda y yo debíamos competir, y el segundo ser fórmula vicepresidencial, pero no se pudo.
¿Cuáles son las propuestas de Roy Barreras?
¿Cuáles son sus temas prioritarios para trabajar por Colombia?
Primero, la salud. Esa sería la prioridad urgente, algo que debería resolverse incluso antes del 7 de agosto: pagar las cuentas de clínicas y hospitales, garantizar que los medicamentos lleguen a las casas, asegurar las citas para cirugías y recuperar el sistema; la segunda es la seguridad. Colombia reclama justicia social, pero también orden. Seguridad para proteger la vida, para que no haya atracos ni asaltos; al mismo tiempo, hay que garantizar que esos dos millones de jóvenes tengan acceso a la educación: fortalecer el SENA desde el bachillerato, enseñar artes y oficios, aumentar los cupos de universidad gratuita, pero enfocados en carreras que permitan conseguir empleo; también hay que impulsar la agroindustria, el turismo de clase mundial, construir un millón de viviendas para generar 4,5 millones de empleos y recuperar la industria minero-energética. Hay una crisis energética porque se decidió cerrar la llave del gas y del petróleo de manera abrupta. La transición debe ser gradual.
¿En qué punto marca distancia del Gobierno de Gustavo Petro?
Yo soy de centro liberal y no somos socialistas. El gobierno de Gustavo Petro fue posible porque nosotros lo apoyamos. Se propuso un gobierno equilibrado: aliviar la pobreza —objetivo que Petro ha intentado cumplir—, pero también garantizar inversión, infraestructura, vivienda, vías, puertos y aeropuertos. Se necesita esa combinación entre centro e izquierda. Eso queríamos hacer en la consulta, pero se frustró. Sin embargo, el próximo 31 de mayo hay una nueva oportunidad.
¿Cuál es su estrategia real para llegar a una eventual segunda vuelta?
Invitar a los cinco millones de indecisos a que me acompañen a evitar una fractura del país. Que abran los ojos y entiendan que cualquiera de los dos extremos que gane —aunque lo apoyen— va a significar una división del país, porque la otra mitad será una oposición feroz que no lo dejará gobernar. El señor De La Espriella o cualquiera de ellos, ¿saben cómo resolver el déficit fiscal? ¿Son capaces de recuperar la confianza para bajar las tasas de interés? ¿De construir un millón de viviendas? No son capaces de armar mayorías. Soy progresista, fundador del pacto. Quiero profundizar en la obra de Gustavo Petro. Sé que esa obra social es justa y necesaria. Pero hay que saber gobernar para que no se quede en palabras.
¿Y si llega Iván Cepeda, estaría inclinado por él?
En una eventual segunda vuelta, espero estar yo. No me resigno a que ya estemos condenados a los extremos. Muchos colombianos creen que no hay nada que hacer, pero yo creo que todavía es posible un gobierno de centro que una al país. Le puede interesar: Roy Barreras y Paloma Valencia descartan alianza: así reaccionaron a rumores