Política


La escisión, un término político en Colombia que probablemente desconozcas

En Colombia siempre ha habido una ruptura entre ciudadanos y el ámbito gubernamental. La distancia va desde el abstencionismo electoral hasta el desinterés.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

06 de noviembre de 2021 12:00 AM

A gran parte de los colombianos los tiene sin cuidado la política. Esa fue una de las conclusiones de una encuesta de Cultura Política del Dane, realizada en 2019, en la que el 51,4% de los adultos encuestados indicó que no vota o prefiere ignorar lo gubernamental, especialmente por desinterés.

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Gran parte de la causa, según expertos, es la desconfianza ciudadana en las instituciones por los escándalos de corrupción que han minado su prestigio. Por otro lado, el modelo educativo colombiano carece de la pedagogía necesaria en términos políticos, convirtiéndolos en “ladrillos” difíciles de entender.

En esa dimensión se encuentran conceptos como alternancia, umbral, cifra repartidora o bancada, que no son familiares para muchos colombianos. El fomento de su comprensión, por parte del periodismo, la academia o la jurisprudencia no ha sido óptimo, alimentando la ecuación de ignorancia y desinterés ciudadano por lo político.

Uno de esos términos enrevesados de la política es la escisión, controversial y ruidoso en épocas electorales como la actual, por su falta de claridad y reglamentación.

¿Qué es la escisión?

El término toma importancia en medio de la polarización política y de los actuales cálculos electorales de partidos políticos, coaliciones e independientes para sus candidaturas parlamentarias y presidenciales. “Esto es simplemente la división de un partido político en varias colectividades o su ruptura oficial”, explica Miguel García Sánchez, codirector del Observatorio de la Democracia de la Universidad de Los Andes.

“Es un mecanismo jurídico contemplado en la Ley 1745 del 2011, el cual permite que facciones de un movimiento político puedan separarse de este y obtener su personería jurídica y existir como otro partido nuevo”, indica Armando Mercado Vega, politólogo y docente de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

“El problema está en que dicha ley al ser una ley estatutaria de gran alcance no la reglamentó, lo cual es normal en las leyes estatutarias porque abarcan muchos temas, y era obligación del Congreso reglamentar la escisión con una ley ordinaria, pero a fecha de hoy no lo ha hecho”, señala Mercado.

La escisión es simplemente la división de un partido político en varias colectividades o su ruptura oficial”

Miguel García, docente Uniandes.

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Figura en un limbo

Miguel García expone que su falta de reglamentación distorsiona el cómo se debe aplicar. “Solo hasta ahora, con la aprobación del nuevo Código Electoral este año por parte del Congreso, y que ahora mismo está en revisión de la Corte Constitucional, es que se reglamentó el tema. Pero la Corte todavía no le ha dado luz verde a ese código. Entonces, para ponerlo en términos sencillos, existe desde 2011, pero está en un limbo la figura”, explicó el profesor Mercado.

Hay argumentos tanto a favor como en contra del mecanismo, tanto dentro como fuera del Congreso, como indica Mercado Vega. “Los argumentos a favor dicen que se debe permitir porque no se puede obligar a un grupo de congresistas a estar dentro de un partido con el cual ya no comulgan ideológicamente. Además, al permitirles crear un nuevo partido o movimiento se crean nuevas opciones para que los ciudadanos escojan”.

En contra, se indica, según Mercado, “que la escisión no promueve la disciplina partidista ni fortalece los partidos, al contrario, promueve los personalismos y los faccionalismos internos, pues cada vez que se presenten disputas internas en un partido, líderes muy fuertes pueden tomar la opción de separarse, atomizando y fragmentando al extremo el sistema de partidos”.

Un argumento similar tiene García: “Los partidos con representación en el Congreso tienen ninguno o pocos incentivos para facilitar que sus colectividades se dividan por cuenta de uno o varios disidentes. Esto debido a que la división los debilitaría. Facilitar la escisión redunda en menor poder de negociación en el legislativo y con el ejecutivo, y eventualmente menos poder electoral (y económico por reposición de votos) hacia futuro”.

Futuro del mecanismo

Mercado argumenta que, en realidad, todo depende de cómo se utilice el mecanismo y de los intereses de los gobiernos de turno. “Por ejemplo, el gobierno no está muy a favor de la figura, ya que aducen que partidos de oposición quieren usarla para reconfigurar sus fuerzas y hacerle contrapeso en las elecciones a Congreso y Presidencia el otro año”.

El politólogo considera que la escisión no fortalece ni debilita la democracia. “Desde un punto de vista es bueno que un partido tenga profundas divisiones, ya que representa mejor a la pluralidad de intereses. Por otro lado, una democracia con muchos partidos inestables impide que la ciudadanía tenga una claridad sobre por qué está votando, como sucede en Colombia, donde terminamos votando por la persona, no por el partido, pues los partidos no le dicen nada al ciudadano. Eso redunda en problemas profundos de representación”.

¿La Alianza Verde al borde de la escisión?

Las dinámicas de la actual campaña presidencial han incitado divisiones ideológicas en el interior de partidos políticos. “Seguramente, las divisiones de unos partidos y la recomposición de otros, son el pan de cada día de la democracia colombiana, especialmente en época electoral. Los partidos colombianos son tan débiles que su continuidad está permanentemente en entredicho. Dependen demasiado de las personalidades individuales, siendo estas las que desbaratan o recomponen lo que posteriormente llamamos partidos”, señaló el docente García.

La ruptura más mediática se presenta en el partido Alianza Verde, donde un grupo liderado por Angélica Lozano y Antonio Sanguino quiere que la facción apoye a Sergio Fajardo, precandidato de la Coalición de la Esperanza; y otros miembros como Camilo Romero y Katherine Miranda quieren que las toldas verdes se unan al Pacto Histórico, proyecto político de Gustavo Petro.

La escisión, un término político en Colombia que probablemente desconozcas

“Confío en que el partido conciliará las distintas posturas de sus militantes, pero hoy no veo viable ni factible la escisión, lo que hace más de un mes parecía inevitable”, expresó Mauricio Toro, representante a la Cámara de ese partido.

La escisión, un término político en Colombia que probablemente desconozcas

“La discusión dentro del partido ha madurado, y los ánimos se han calmado. Han surgido otras propuestas como dar libertad a los miembros, o acelerar el proceso de selección de un candidato único del Partido. No hay última palabra por ahora, pero hemos avanzado mucho en estas semanas”, puntualizó el congresista Toro.

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