El desbordamiento del Río Magdalena y las fuertes lluvias tienen con el agua hasta el cuello a los habitantes de los barrios Sacatá, Villa del Carmen y La Planta, en El Yucal, corregimiento de Calamar. Las familias afectadas han sido evacuadas de estos sectores, dejando abandonadas sus viviendas, muchas de las cuales están en estado ruinoso por los embates de los recientes aguaceros y anegaciones. Los damnificados tomaron como albergue el colegio de primaria, comenta Sara Villalba Molinares, alcaldesa de Calamar, quien requiere de la intervención del Gobierno Departamental y Nacional para auxiliarlos. Según Francisco Caro Herazo, secretario de Gobierno Municipal, la situación de Calamar es preocu-pante por la forma como su población es azotada por causa de las intensas lluvias de los últimos días. La cabecera municipal y sus corregimientos alberga a 750 damnificados, aproximadamente. Las poblaciones de El Yucal y Barranca Vieja tienen un censo de damnificados de 370 familias. En El Yucal el represamiento de las aguas lluvias ha obligado a salir a muchas familias, especialmente las de Sacatá, donde no quedó ninguno de sus habitantes poblando este barrio, puesto que las aguas entraron a sus casas. El nivel del río está por encima del nivel del municipio, generando un alto nivel freático, hasta el punto de que las pozas sépticas han colapsado. La sede de la Institución Educativa de El Yucal está totalmente afectada, porque las aguas estancadas se secan y casi de inmediato otro aguacero genera la misma situación de afectación. “Por todas estas afectaciones estamos solicitando el apoyo del gobierno de las autoridades de Bolívar y del país”, reitera el Secretario de Gobierno. ACCIONES Cuenta Caro Herazo que la Administración Municipal se ha hecho presente con motobombas secando las aguas, e incluso contratando el uso de cuatro motobombas permanentes en cada uno de los corregimientos, lo que genera un alto costo de combustible. Se han contratado volteos de otros municipios circunvecinos, ya que los de Calamar no alcanzan atender la demanda, para llevar material a las familias afectadas, a fin de colocar muros y mejorar las condiciones de algunos pasos peatonales en los barrios o corregimientos. Estos esfuerzos resultan infructuosos ante la arremetida de las lluvias, que no cesan. MÁS AFECTADOS En Barranca Vieja las filtraciones del Magdalena inundan a centenares de hogares. En este lugar las afectaciones crecen por los constantes aguaceros. Hay incertidumbre entre la comunidad acerca de hasta cuándo estará tan estropeado el estado del tiempo. La alcaldesa Sara Villalba Molinares asegura que en la cabecera municipal también hay emergencias en los barrios Sleep, Barrio Abajo y Brisas del Magdalena, localizados a un lado del Canal del Dique. El municipio está en Alerta Amarilla ante el peligro inminente que representa la oleada invernal. Los damnificados necesitan mercados y otras ayudas como plásticos para armar cambuches.
