Tres mataderos clandestinos fueron cerrados por las autoridades en el corregimiento de Rabolargo, municipio de Cereté.
De acuerdo con las informaciones suministradas por las autoridades de Policía, lo anterior se hizo en cumplimiento a las políticas de seguridad ciudadana, respaldado por la Ley 1453.
Indicaron que la comunidad estaba consumiendo carne sin el lleno de los requisitos que se establecen en el código sanitario toda vez que la carne era expendida a la intemperie y se encontraba expuesta al medio ambiente.
De igual manera se procedía a hacer el transporte del alimento poniendo en riesgo la salud de las personas que la consumían.
“Se hizo control de mataderos no autorizados y no adecuados para el sacrificio o degüello de vacas y cerdos los cuales no contaban con la autorización de la secretaría de salud”, sostuvo el intendente Joe Reyes López, comandante de la subestación Rabolargo.
Los uniformados del comando de Rabolargo vienen desarrollando controles, aplicando medidas preventivas, campañas, reuniones y socialización con la comunidad con el fin de advertirles los riesgos que conlleva la práctica no autorizada de esta actividad.
Por su parte, voceros de la agremiación de expendedores informales aceptan que si hay riesgo inminente de contagio al propagarse algún tipo de epidemia si no se tiene el debido cuidado a la hora de sacrificar.
De todas formas se realizó una reunión en las instalaciones de la subestación con los propietarios de tiendas, matarifes y miembros de la comunidad para advertirles del peligro en su salud al consumir carne en condiciones antihigiénicas, explicó Reyes López.

