Una tragedia vive la familia del pequeño Mateo Wilches Garay, quien ayer sobre las dos de la tarde fue hallado por su padre flotando en la alberca que está en el patio de la casa en el municipio de Pueblo Nuevo.
El deceso del niño ocurrió cuando este se subió a un banco de madera que estaba al pie de la alberca, el cual utilizó como peldaño y de allí cayó al depósito de agua ubicado en el patio de su casa, entre el barrio El Prado y la carretera troncal de occidente en Pueblo Nuevo.
La muerte del infante se registró aproximadamente a la 1:30 de la tarde de ayer y media hora después el cuerpo sin vida fue hallado flotando en la alberca, pues el papá del pequeño llegó de trabajar como ayudante de obra civil y se encontró con la macabra escena.
Según conoció este medio, el menor a esa hora se encontraba con su mamá Adriana Garay, quien luego de llegar de vender minutos en el parque de Pueblo Nuevo, al parecer se puso a realizar quehaceres domésticos, mientras supuestamente su hijo dormía.
Al parecer el pequeño salió de la habitación y llegó hasta el patio de la vivienda donde queda la alberca.
El niño llegó hasta ésta, se subió a una pequeña butaca que estaba al pie de la alberca y allí cayó a la misma que tenía una considerable cantidad de agua.
Deiby Wilches, padre del menor, llegó del trabajo y se percató que su chiquillo flotaba en la alberca, lo sacó y lo llevó hasta el Camu de Pueblo Nuevo, donde llegó sin signos vitales.
El personal del CTI de la Fiscalía llegó al centro asistencial y realizó la respectiva diligencia del levantamiento y traslado el cuerpo sin vida hasta Planeta Rica para la respectiva necropsia.

