A la crisis en Mahates, por el COVID-19, se suma un extraño fenómeno que está atacando el ganado, y ya han muerto más de 60 reses en 18 fincas.
El gremio de ganaderos denunció la muerte de más de 50 terneros, que vienen siendo atacados, al parecer, por una fiera salvaje, la cual les realiza cortes agresivos, según los propietarios, en las orejas y les extrae las vísceras.
Federico Utria, representante de los ganaderos, señaló que hace unos dos meses en las fincas donde hay cría de ganado, están apareciendo muertos semovientes de pequeño tamaño, y se desconoce qué está provocando esa grave crisis.
Asegura que, para ellos, es alarmante esa situación porque están matando a los terneros, los cuales aparecen sin orejas y desangradas; y, lo más raro de todo, es el corte que les hacen en el abdomen y que los dejan sin vísceras, pero el resto del cuerpo queda intacto.
Utria indicó que hasta el momento van unos 60 animales muertos y no se ha podido controlar la situación.
“Hemos hecho cacerías, pero no hemos encontrado nada y tampoco escuchado ruidos extraños”.
Agregó que dentro del gremio tratan de descifrar si se trata de perros de gran tamaño y agresivos; o de felinos (tigres, leopardos). Incluso, han pensado que podría tratarse del famoso animal conocido como “el chupacabras”.
Aclaró el ganadero que únicamente la supuesta fiera está atacando a las vacas y a sus crías, porque en la zona no se ha hablado de otra clase de animales tales como los carneros. Ataca solamente a los terneros.
“Ya nos hemos organizado en cuadrillas para cazarlo”, pero hasta el momento no saben qué tipo de animal es el que los está afectando económicamente, porque son pérdidas cuantiosas que alcanzan a los $30 millones.
El representante señaló que también están teniendo pérdidas por la producción láctea, porque ya no pueden transportar los quesos que hacen por las restricciones adoptadas por las autoridades. Actualmente están dejando de percibir unos 3.000 litros de leche que representa dos millones de pesos en un día.
“Nosotros somos un gremio bastante golpeado porque con el robo del ganado tenemos pérdidas irrecuperables, luego la enigmática muerte de las reses y las pérdidas provocada por el aislamiento obligatorio”.
Adriana Trucco de la Hoz, secretaria de Agricultura de Bolívar encargada, explicó que ellos en esa dependencia aún no han recibido una versión oficial de lo que está ocurriendo, pero están pendientes del reporte técnico que les suministre el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).
Igualmente, le ha hecho seguimiento al tema a través de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica (Umata), ya que es una situación que no muestra desarrollo de enfermedad de control sanitario, hecho que no pueden descartar hasta tanto el ICA haga su pronunciamiento.
