Suenan los tambores, maracas y palmas en el municipio de Maríalbaja.
Más de 450 jóvenes están inscritos en la tercera versión del “Festival infantil del bullerengue, tambores de paz”, que, por primera vez, se realiza de manera virtual.
Esta edición es un homenaje a la unión y reconciliación de un pueblo afectado en otrora por la violencia.
Cada año, el evento reúne y resguarda esta actividad cultural a través de su relevo generacional, sembrando en los niños valores éticos, morales y espirituales, como parte de su cultura y memoria colectiva, para formar mejores ciudadanos que preserven, con retumbos rítmicos, la idiosincrasia ancestral de esta región enclavada en los Montes de María.
El mundo se deleitará de todo un derroche de colores, alegría, embrujo de tambores y cantos líricos, que armonizaron en un solo fragor, la génesis folclórica de una tierra con herencia de sus ancestros, que respira y vive su tradición.
El certamen es auspiciado por la Alcaldía de Marialabaja, a través su Secretaría de Cultura y Juventudes.
El certamen recibe el apoyo de la Corporación Cultural “Chumbum Galé Compa’e”, el Ministerio de Cultura, la Gobernación de Bolívar, el Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar (ICULTUR) y la Corporación Buen Vivir.
El festival, considerado “Patrimonio Inmaterial e Intangible”, es la mayor identidad y expresión del tejido cultural de Maríalabaja, es la insignia que representa al municipio en cualquier lugar del mundo, es la tierra de cantoras, que hoy salvaguarda una de las tradiciones más auténticas de las costas de los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico y Magdalena.
Es un género musical y rito a la vida de alegrías y lamentos, ejecutado por descendientes de los cimarrones que habitaron San Basilio de Palenque, que llegó con el arribo de esclavos africanos, representado con tambores y cantadoras que enmarcaron la cadencia rítmica, buscando siempre hacer frente a la violencia, convirtiéndose posteriormente en un canto por la paz.
Raquel Sierra Cassiani, la alcaldesa, dijo que “son ustedes, los jóvenes, los que ahora tienen la ardua tarea de mantener vivo lo que nuestros ancestros nos dejaron, para que las generaciones futuras puedan conocer y disfrutar esta esencia espiritual y social, distintiva de nuestro territorio, que cada año abre los brazos con amistad y paz, a innumerables delegaciones folclóricas, periodistas e investigadores que buscan conocer nuestra cultura ancestral”.
Por su parte, Jean Carlos Muñoz Cáceres, presidente de la Corporación Cultural “Chumbum Galé Compa’e”, reveló que el Festival Infantil del Bullerengue, es una de las expresiones culturales de mayor orgullo en el municipio.
“Es un elemento aglutinador de una tradición cultural que debemos fortalecer y dinamizar, que nos permita seguir estimulando en los niños procesos pedagógicos en valores y principios como el respeto, el desarrollo de la personalidad, la aceptación de las diferencias y demás elementos que convergen en la práctica de la danza y el folclor buscando preservar su legado ancestral”, detalló.
Agregó que el bullerengue es una forma de expresar conmociones, alegría y tristeza de sentido dramático de la vida y sus avatares, que permite que la cohesión entre actores sociales y formas de ver el mundo, en todos los escenarios de la vida son fundamentales para construir verdaderos territorios de paz.
Actualmente, las instituciones educativas oficiales, Rafael Uribe Uribe; Institución Etnoeducativa Técnica Acuícola San Francisco de Asís, Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria de Desarrollo Rural y San Luis Beltrán, todas de Maríalabaja, imparten desde sus asignaturas artísticas, conocimientos de bullerengue a cada estudiante, como herramienta efectiva para integrar en los procesos de enseñanza-aprendizaje esta tradición cultural en el ámbito académico.
