Regional

El AmaMagdalena surca el río Magdalena: lujo, historia y emoción en su paso

El AmaMagdalena surca el río como un sueño de lujo y memoria. Su paso despierta historia, emoción y una nueva era turística para Colombia.

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Llegada del crucero AmaMagdalena a Mompox.
CRISTIAN AGÁMEZ PÁJARO
10 ABR 2025 - 08:00 AM

El lujo del AmaMagdalena surca las aguas del río a contracorriente, con una velocidad aproximada de 10 kilómetros por hora, no solo cortando el cauce, también dividiendo en dos parte de la historia de Bolívar. Desde su salida de Cartagena, su paso ha sido esperado y ovacionado con expectativa y alegría en las poblaciones ribereñas; su estructura monumental ha contrastado con la exuberante y singular belleza de paisajes sublimes que ofrece el majestuoso río Magdalena y que, en conjunto con la cultura y la calidez de los bolivarenses, magdalenenses y atlanticenses, son la prenda de oro que atraerá a bordo a los turistas del mundo. (También te puede interesar: Histórica llegada del crucero fluvial AmaMagdalena a Mompox)

En Mompox, su llegada —en ese viaje exploratorio que precede al pulso oficial de sus motores— desató un revuelo de asombros y memorias. El AmaMagdalena se deslizó por la ribera como un eco del pasado, despertando en los mayores los fantasmas dormidos de las historias sobre los barcos de vapor que alguna vez acariciaron el puerto y, en los más jóvenes, la ilusión viva de ver, por primera vez, una nave de ese estilo surcando su río.

Crucero AmaMagdalena. // Diego Fierro - EU

La multitud brotó como agua del monte: momposinos y viajeros de Talaigua, de Cicuco, de parajes vecinos. Y, aun cuando la noche cedió su bullicio a la calma del alba, seguían llegando, uno a uno, hasta La Albarrada, atraídos por la silueta inmóvil y majestuosa que reposaba sobre el Magdalena, como un sueño real anclado al tiempo.

Conforme pasaron las primeras horas de la mañana siguiente, incluso los padres y madres, antes del colegio, llevaban a sus hijos a La Albarrada para que presenciaran aquella embarcación y se fotografiaran con ella de fondo. El violín de una talentosa estudiante deleitó con sus notas parte del amanecer frente al AmaMagdalena, mientras los destellos del sol revelaban nuevamente su imponencia.

El hecho de que el AmaMagdalena estuviera ahí, frente a cientos de miradas, así como en las otras poblaciones por las cuales ha pasado y en los puertos que ha tocado, ha sido el producto de esfuerzos conjuntos, liderados en parte por el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, y también es el comienzo de una llamativa aventura turística única en Colombia.

Una cadena de esfuerzos

AmaMagdalena es operado por la compañía AmaWaterways, autora de esta experiencia. Beno Atan, director de Desarrollo de Producto de esta empresa, explicó, a bordo del navío, que tener a la embarcación navegando por el Magdalena ha sido producto de un sueño, pero también de un “largo viaje”.

“Anoche (lunes) fue súper emocionante poder llegar a Mompox, porque se vienen muchos sentimientos a la cabeza. Para poder llegar hasta acá, el camino ha sido súper largo. Llevamos más de cinco años desde la primera vez que recorrimos el río Magdalena, buscando locaciones, conversando con la gente, entendiendo cómo se comportaba el río. Ha sido súper interesante y bonito, hemos encontrado piedras en el camino, pero también hemos sentido la calidez de muchas personas”, dijo en un acto inaugural en Mompox como puerto del crucero.

“Hemos sentido un cariño súper grande por parte de las autoridades, desde el Ministerio de Defensa, de la Armada, de la Policía. Para mí, en lo personal, el apoyo de la Gobernación de Bolívar ha sido estratégico, así como del director de Cormagdalena”, destacó.

Postal del Crucero AmaMagdalena en su recorrido. // Diego Fierro - EU

Ovaciones ribereñas

“Toda la navegación que hemos tenido por el canal del Dique ha sido emocionante porque las comunidades han salido a saludar. Es emocionante, vamos muchas lágrimas de toda la tripulación. Creo que realmente esto es histórico, yo lo siento así aunque sea extranjero. Estamos haciendo historia. Estamos en el ojo de todo el mundo”, añadió Atan.

“Pasamos de día por Zambrano, por ejemplo, y se notaba que había comunidades que incluso pintaron sus casas, aun cuando no íbamos a parar ahí. El cariño de la gente no lo hemos visto en ninguno de los lugares donde estamos operando: en Asia, en Europa, en África. El cariño del colombiano se nota, sobre cualquier cosa. Gracias a todos, esperamos que estén felices”, sostuvo. Luego de Mompox, el crucero llegaría a Magangué y Barranquilla. Se espera que la próxima semana se realice el primer viaje con turistas, en una ruta que despierta una nueva era turística para el país y el sentir de un río que vuelve a latir.

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