El candidato Carlos Caicedo anunció que una de sus prioridades para sanear las finanzas del país será la eliminación de los gastos suntuarios que hoy desangran el presupuesto nacional.
El dirigente, quien se perfila como el principal candidato costeño a la Presidencia de la República, aseguró que su propuesta busca marcar una diferencia frente a los privilegios históricos de la clase política tradicional.
En un mensaje directo sobre el origen de los recursos para su gobierno, Caicedo enfatizó que la austeridad empezará desde la máxima instancia del poder.
“Vamos a vender el avión presidencial y a buscar reducirle los gastos en burocracia y escoltas grandiosísimas a los que no lo necesitan”, aseguró, señalando que estos privilegios representan un insulto frente a las necesidades del pueblo. Lea aquí: “Este año llevamos 373 hectáreas restituidas en Bolívar”: Daniel Flórez Muñoz
Recorte de los “sueldazos” de congresistas, ministros y del propio presidente.
La estrategia de ahorro del candidato no solo contempla la venta de la aeronave, sino también un recorte drástico a los “sueldazos” de congresistas, ministros y del propio presidente.
Caicedo argumentó que el Estado debe dejar de gastar en lujos innecesarios y en esquemas de seguridad sobredimensionados que, según sus palabras, se están “mamando” el presupuesto público. Este plan de “tijera” administrativa busca recuperar la confianza ciudadana al demostrar que el dinero estatal se manejará con respeto y eficiencia.
Finalmente, el aspirante criticó el derroche que generan las misiones burocráticas desde Bogotá hacia las regiones, proponiendo que los problemas locales se resuelvan con personal del territorio. Siga leyendo: Empresarios se unen para acelerar la indemnización a víctimas en Colombia
Al eliminar la “comedera del presupuesto” en viáticos y viajes innecesarios, Caicedo asegura que se liberarán los fondos necesarios para la inversión social. Con esta visión, el candidato costeño reafirma que el dinero para las obras saldrá de un control estricto de la corrupción y de la eliminación de los excesos de la clase política tradicional.

