Héctor Barrios Peña, un joven miembro de la comunidad Lgbti de Barranquilla, aceptó las disculpas del personal del Centro Comercial El Prado de esta ciudad, quienes, según un juez, le vulneraron sus derechos el 21 de enero de 2015 cuando un vigilante lo sacó a empujones del baño y luego lo paseó por lo pasillos acusándole de estar haciendo actos obscenos en ese sitio.
Barrios manifestó que fue un acto de discriminación contra él y que lo expusieron al escarnio público porque el guardia de seguridad manifestó en su momento que lo que hizo fue porque el joven estaba, supuestamente, realizando actos obscenos con otro hombre.
Por esa vulneración de sus derechos, Barrios, respaldado por una asesoría jurídica de la organización Caribe Afirmativo, destacada por la promoción de los derechos de la comunidad Lgbti, instauró una acción de tutela contra el centro comercial y la empresa de vigilancia Videlca, a la cual pertenece o pertenecía en su momento el guardia de seguridad que causó la vulneración.
LA SENTENCIA
Luego de que el caso de Héctor Barrios fuera conocido y analizado por la Corte Constitucional, esta falló a favor de la víctima. Los magistrados ordenaron que tanto el centro comercial como la empresa de vigilancia debían ofrecer disculpas públicas al joven.
Ese acto se llevó a cabo este viernes a eso de las dos de la tarde en la plazoleta principal del Portal del Prado. Ahí se reunieron varios miembros de la comunidad Lgtbi que estuvieron al tanto de todo lo que ocurría y que celebraron la decisión de la Corte ya que con esta se garantizan sus derecho.
Marco Carbonell, representante legal del centro comercial, fue el primero en cumplir con la sentencia judicial. Él ofreció las disculpas a Barrios y además aseguró que su organización siempre ha sido y seguirá siendo garante de los Derechos Humanos.
“Este tipo de conductas no deben repetirse, ya que atenta contra la equidad de personas con orientación e identidad de género diversa, la convivencia pacífica y la consecución de la paz que todos anhelamos”, expresó el gerente.
Luego el turno fue para Iván Ulloa, de la empresa de seguridad Videlca. “Mil disculpas, acéptelas por favor”, expresó el representante legal refiriéndose a Barrios. Posteriormente la víctima tomó el micrófono y comenzó a hablar.
Lo primero que hizo fue aceptar las disculpas y posteriormente dijo que espera que este tipo de actos no se repitan más para que se garanticen los derechos de aquellos con inclinaciones sexuales diferentes. También agradeció a Caribe Afirmativo por el acompañamiento que hubo durante su proceso jurídico.
En el acto también estuvo presente Gloria Lemus, defensora Regional del Pueblo, y quien actuó como garante de todo el procedimiento. La representante del Ministerio Público
