Desde el mes de junio del año anterior, en Colombia entró en vigor la Ley 2466 de 2025, pero con obligatoriedad un año después; la Reforma Laboral, que incluyó una serie de disposiciones y cambios en las dinámicas de empleados y empleadores en nuestro país.
Una de ellas, contenida en el artículo 15, refiere la inclusión obligatoria de personas con discapacidad en los equipos de trabajo, para empresas que cuentan con más de 100 trabajadores en sus equipos de trabajo.
Si bien la Ley estableció que esta disposición podía ser aplicada de manera optativa durante su primer año, a partir del pasado 25 de junio de 2026, se convirtió en una disposición obligatoria, lo que ha generado que empresarios en todo el país comiencen a preguntarse por ¿cómo implementar de manera efectiva la medida?
En respuesta a ello, la ONG HI Humanity and Inclusion, ha puesto en marcha su Sello de Inclusión, una iniciativa que busca reconocer el compromiso real y verificable de las organizaciones con las personas en condición de discapacidad, entendiendo ello más allá del simple cumplimiento de la normativa.
“El sello parte de la realización de un diagnóstico participativo de la empresa, que sirve como insumo para trazar posteriormente la hoja de ruta que debe transitar la organización en el diseño e implementación de un plan estratégico de inclusión, que refiere a su vez la transformación de la cultura organizacional hacia una versión más humana, innovadora y sostenible, una ruta de transformación empresarial”.
Hernando Enríquez, director para Colombia de HI.
Argumentó que desde HI han destacado que la obtención del Sello de Inclusión debe ser visto como una oportunidad que va más allá de los beneficios propios otorgados por la ley, exaltando las virtudes que de ello se deriva en materia de reputación y prestigio ante empresas pares, clientes, aliados, y la comunidad en general.
¿Cómo está el panorama de la inclusión laboral de personas con discapacidad en Colombia?
El Banco Mundial entregó unas cifras de cómo está el panorama de la inclusión laboral de personas con discapacidad en Colombia, con extensión al Departamento del Atlántico.
De acuerdo con cifras del Banco Mundial, en América Latina, uno de cada 3 hogares tiene una persona con algún tipo de discapacidad, lo que hace evidente la necesidad de poner el tema de su inclusión en el centro de las prioridades de las políticas públicas y de los empleadores. Lea aquí: Esto dejó primera audiencia de la CREG sobre regulación del combustible de aviación
Para Hernando Enríquez, las cifras de esa misma organización precisan que en la región uno de cada 2 personas en esta condición no logra acceder actualmente al mercado laboral, en un panorama que prende las alarmas al considerar que quienes logran hacerlo, obtienen salarios hasta 11% inferiores a los otros trabajadores.
Las cifras del Banco Mundial en materia de empleo de personas con discapacidad advierten que los obstáculos de empleabilidad, obligan a los individuos con dicha condición a recurrir al mercado informal.
En el caso de Colombia, se estima que el 52,3% de la población con discapacidad se encuentra en edad productiva, pero solamente el 18,7% de ellos logra emplearse.
El caso concreto para el Departamento del Atlántico
En el Departamento de Atlántico, según cifras del DANE, se estima que la población en condición de discapacidad es cercana a los 133.000 ciudadanos, que corresponderían a más del 5% de la población del departamento.
“En medio del auge empresarial que ha vivido Barranquilla y en general el Atlántico en las últimas décadas, es muy importante que los empresarios pongan la lupa en esta nueva legislación para poder implementar un proceso de inclusión exitoso”, dice Hernando Enríquez.
¿Qué beneficios representa para las empresas ocupar personas en situación de discapacidad?
Para el director para Colombia HI, de acuerdo con el artículo 31 de la Ley 361 de 1997, en Colombia, los empleadores que ocupen a personas en situación de discapacidad “tienen derecho a una deducción en su impuesto de renta correspondiente al 200% del valor de salarios y prestaciones sociales pagados durante ese año a esos trabajadores”. Siga leyendo: Se va la luz este lunes 27 de julio en estos municipios del Atlántico
Adicional a lo anterior, la ONG HI destaca que, más allá de los beneficios fiscales, el avance en la inclusión laboral “trae importantes ventajas para los empleadores relacionados con el aumento de la productividad, derivado del alto sentido de pertenencia que alcanzan estos trabajadores, además de la contribución que ello hace para que los otros trabajadores avancen en materia de tolerancia y respeto frente a las diferencias”.
En ese mismo sentido, el director para Colombia de la ONG HI Humanity and Inclusion explica que el posicionamiento de las empresas también se ve beneficiado gracias a la mejora en la percepción, ya que al emplear personas en condición de discapacidad se muestra a una empresa socialmente responsable, lo que es recompensado en escenarios de negocios y es bien visto por potenciales clientes.
Y terminó diciendo que, a lo anterior, también se suma que equipos inclusivos, alcanzan una toma de decisiones 87% más efectivas, lo que se ve reflejado en un funcionamiento empresarial más productivo.

