Tras el pronunciamiento hecho por el presidente Abelardo de la Espriella de tomar a Barranquilla como piloto para controlar la migración de extranjeros ilegales en el país, desde la organización Venezolanos en Barranquillase pronunciaron manifestando que consideran que Colombia puede seguir avanzando en seguridad y, al mismo tiempo, continuar avanzando en derechos.
“Ante los anuncios realizados por el presidente de la República de Colombia sobre nuevas acciones de control migratorio y la implementación en Barranquilla de una estrategia piloto, desde Venezolanos en Barranquilla reconocemos la facultad del Estado colombiano de hacer cumplir sus leyes, proteger sus fronteras y garantizar la seguridad de todas las personas que habitan el territorio nacional”, dice la introducción del comunicado emitido por esa organización.
Enfatiza que quien cometa un delito debe responder ante la justicia, independientemente de que sea colombiano, venezolano o de cualquier otra nacionalidad. “Respaldamos la actuación de las autoridades contra la criminalidad, siempre con las garantías constitucionales del debido proceso y el derecho a la defensa”.
“Pero también hacemos un llamado igualmente claro: la irregularidad migratoria no es sinónimo de criminalidad”.
Venezolanos en Barranquilla.
Desde Venezolanos en Barranquilla se reconoce que Colombia ha construido, durante cerca de una década, una política migratoria que ha sido un referente internacional. A través de diferentes permisos especiales, mecanismos de protección y, posteriormente, del Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos, el país permitió que millones de personas salieran de la irregularidad y pudieran estudiar, trabajar, emprender, acceder a servicios y aportar a las comunidades que las acogieron.
Según sus cifras, actualmente, más de 2,8 millones de personas venezolanas residen en Colombia y la gran mayoría se encuentra en situación regular. Más de 2,3 millones de Permisos por Protección Temporal (PPT) han sido otorgados desde la entrada en vigor del Estatuto Temporal de Protección. Estas cifras demuestran que la regularización ha sido posible cuando el Estado ha puesto en marcha mecanismos para lograrla.
Regularizar también es seguridad
Juan Viloria, presidente de la Alianza Global por los derechos Humanos y Vicepresidente de Venezolanos en Barranquilla, manifestó que reconoció que Colombia ofreció durante años oportunidades extraordinarias de regularización. “Sin embargo, la movilidad humana es dinámica: mientras algunas personas han retornado a Venezuela o continuado hacia otros países, otras llegaron posteriormente y hoy existen familias que quedaron por fuera de los mecanismos generales disponibles”.

“Actualmente encontramos padres y cuidadores con hijos escolarizados y documentados en Colombia que no necesariamente cuentan con una ruta aplicable para regularizar su situación. El PEP-Tutor y la Visa V de Visitante Especial han significado avances importantes, pero responden a poblaciones y requisitos específicos y no abordan todas las situaciones existentes”, argumenta Viloria.
Por ello,añade, además del control migratorio, “consideramos necesario fortalecer las rutas de regularización y establecer mecanismos de valoración individual para situaciones de arraigo, unidad familiar, niñez, vulnerabilidad y especial protección. Una política migratoria efectiva no solamente identifica quién está irregular, sino que también determina quién puede y debe ser regularizado”.
No todas las personas pueden regresar a su país de origen
El vicepresidente de Venezolanos en Barranquilla sostiene que cualquier discusión sobre deportaciones, expulsiones o retornos debe considerar también las circunstancias que llevaron a las personas a abandonar sus países y las condiciones particulares que enfrentarían al regresar. Lea aquí: De la Espriella ordena operativos contra migrantes irregulares y extranjeros que cometan delitos
“Para algunas personas venezolanas, retornar a Venezuela no constituye una alternativa segura. Existen solicitantes de reconocimiento de la condición de refugiado que llevan largos períodos de espera por una decisión del Estado colombiano, así como personas que manifiestan temores fundados ante un eventual retorno”, dijo.
Considera quecada situación que pueda involucrar necesidades de protección internacional debe ser evaluada individualmente y con pleno respeto al principio de no devolución y a las obligaciones internacionales asumidas por Colombia. “Ninguna persona que pueda enfrentar riesgos para su vida, libertad o integridad debe ser devuelta sin que su necesidad de protección haya sido debidamente evaluada”.
“Colombia tiene, además, una oportunidad para continuar fortaleciendo su sistema de refugio, agilizar las solicitudes pendientes y avanzar en las reformas necesarias para responder a una realidad migratoria que ha cambiado profundamente en la última década”, esbozó.
La migración también aporta a Colombia
Dentro de los argumentos que presenta la organización Venezolano en Barranquilla, la población migrante no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del control fronterizo o de la seguridad. Millones de personas migrantes hoy trabajan, emprenden, generan empleo, consumen bienes y servicios, pagan impuestos, estudian, ejercen profesiones y oficios y participan activamente en el desarrollo de las comunidades colombianas.
“La migración venezolana forma parte de la realidad económica, social, demográfica y cultural del país. Colombia brindó protección y oportunidades a millones de venezolanos y, al mismo tiempo, estas personas han retribuido esa acogida con trabajo, conocimiento, emprendimiento e integración”, se extrae del comunicado.
Según la entidad, la migración no solamente plantea desafíos: también genera oportunidades y desarrollo cuando existen regularización e integración.
Evitar que el anuncio produzca miedo, desinformación o xenofobia
“Nos preocupa que una interpretación generalizada de los anuncios pueda producir temor entre las familias migrantes o generar la percepción equivocada de que
cualquier persona extranjera puede ser objeto inmediato de deportación. Una comunicación insuficiente también puede alimentar discursos de estigmatización y xenofobia, y afectar a personas que se encuentran con regularidad en Colombia”, sostiene Juan Viloria.
Por ello, agrega, “solicitamos al Gobierno nacional y a las autoridades competentes que expliquen ampliamente a quiénes estarán dirigidos los procedimientos anunciados, cuáles serán sus etapas, qué garantías tendrán las personas, cómo se protegerá la unidad familiar, qué ocurrirá con quienes tengan solicitudes o trámites pendientes y cuáles serán las alternativas disponibles para quienes puedan acceder a mecanismos de regularización o protección internacional”.
“Si Barranquilla es ciudad piloto, tenemos la oportunidad de convertirla también en piloto de buenas prácticas migratorias”, dice el vicepresidente de Venezolanos en Barranquilla.

“Proponemos diálogo y trabajo conjunto”: Venezolanos en Barranquilla
Desde Venezolanos en Barranquilla se reitera la disposición de contribuir en este proceso “a partir de la experiencia que hemos acumulado durante años trabajando directamente con las comunidades y articulándonos con las instituciones colombianas”. Siga leyendo: Presidente De la Espriella pidió traslado de 20 personas presas en cárceles de Barranquilla
“Proponemos convocar una mesa de trabajo con el Gobierno nacional,la Cancillería y Migración Colombia, con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y la participación de organizaciones de la sociedad civil, líderes y defensores de los derechos de las personas refugiadas y migrantes”, enfatiza la organización.
Colombia no tiene que elegir entre seguridad y derechos humanos
Juan Viloria sostiene que se puede combatir la delincuencia sin criminalizar la migración. “Podemos ejercer control migratorio respetando el debido proceso. Podemos proteger nuestras fronteras sin desconocer la protección internacional. Y podemos regularizar e integrar a quienes han construido aquí sus vidas y aportan todos los días al país”.
“Ese equilibrio permitió queColombia se convirtiera en un referente internacional durante la última década y debe seguir orientando las decisiones que tomemos como sociedad. Seguridad, legalidad, regularización e integración no son caminos opuestos. Son parte de una misma solución”, terminó diciendo.

