Una “pelea jurídica” entre el alcalde de Santa Catalina, Jesús Levín Betts, y el gerente de la ESE Hospital Local de esta población, Víctor Segrera Bossa, tiene en crisis a la salud de este municipio del norte de Bolívar.
La situación es tal que la ESE en la actualidad tiene dos gerentes: Segrera Bossa, el titular y quien fue suspendido del cargo por la Superintendencia de Salud, y que logró que un juez, mediante medidas cautelares, ordenara a la Junta Directiva su reintegro al cargo. El encargado, Cristóbal Moreno, no abandona el cargo porque aún no ha recibido la orden del Alcalde de entregar el puesto.
El Gerente titular sostiene que es una orden de un Juez de la República y como tal se debe cumplir, “por tal motivo, como se trata de un reintegro, debe ser de inmediato y el Alcalde está desobedeciendo esa orden. Dice que debe expedir un nuevo decreto, cuando eso no es necesario porque mi cargo los gané por concurso”, señaló Segrera.
Sin embargo, el alcalde Jesús Levín precisó que respeta la decisión del juez, pero el fallo fue demandado porque ni su administración, ni la Junta Directiva fueron los que suspendieron al Gerente titular. “Fue una decisión de la Supersalud, tras haber obtenido una mala evaluación en la gestión de su cargo. Nosotros lo que hicimos fue darle cumplimiento a la Resolución 0086 de la Súper”, sostuvo el mandatario.
En su defensa, el gerente Segrera Bossa puntualizó que esta evaluación fue “amañada” y tiene como demostrarlo y por eso dará otra “pelea” ante la Superintendencia para que se tenga en cuenta toda la documentación que él tiene como soporte de la “verdad”.
Mientras el Gerente sostiene que el Alcalde quiere convertir a la ESE en su fortín político, por la poca credibilidad que este tiene entre la población, el mandatario manifiesta que son muy evidentes las pruebas en contra del médico Segrera.
Glenis Castillo, asesora administrativa del hospital, añadió que la ESE se encontraba en un desorden administrativo, endeudada, no estaba habilitada, a algunos trabajadores les adeudaban hasta 10 mese de salarios. “La Contraloría encontró varios hallazgos fiscales, penales, administrativos y disciplinarios. Como no hizo entrega efectiva del cargo cuando fue suspendido se solicitó una auditoría a la Secretaría de Salud de Bolívar y se encontró un faltante de $480 millones”, aseguró la asesora.
Otros empleados aseguran que la situación del hospital mejoró en los últimos meses.
Habla Gerente titular
Víctor Segrera Bossa aseguró que todas las irregularidades cometidas por el Alcalde para sacarlo del cargo están denunciadas ante los entes de control. “He ido a posesionarme y no me han dejado; el Gerente encargado, no me da la cara. Soy el Gerente titular y solo quiero sacar adelante el hospital, pues para nadie es un secreto que desde que llegué al cargo me convertí en enemigo del Alcalde”. Denunció que Cristóbal Moreno fue nombrado en propiedad y no como encargado. “El Juzgado Segundo Administrativo del Circuito de Cartagena otorgó medida cautelar y la están desobedeciendo tanto el Gerente que se nombró como el Alcalde”.
Sobre su evaluación aseguró que esta fue manipulada por el mandatario local y nombró al representante de los usuarios a dedo, no se reunió con la junta “y así hicieron la calificación. Todo eso fue denunciado y lo hizo fue para sacarme del puesto”, ratificó.
Indicó que gestionó unos 700 millones de pesos para el hospital, los cuales llegaron después de su suspensión “y ahora me pregunto dónde están”. También dijo que próximamente entrarán uno 800 millones de pesos más que enviará el Ministerio de Hacienda y se requiere que se le ponga lupa a esos dineros.
Sobre los hallazgos encontrados por la Contraloría, indicó que tiene como demostrar de que sus actuaciones fueron transparentes.
Jesús Levín Betts, alcalde de Santa Catalina.
Agredido
El año pasado, Víctor Segrera fue atacado por una turba que lo quiso linchar quienes mostraron su inconformidad por la supuesta mala gestión. Presuntamente, según Segrera, el Alcalde estaba detrás de esos ataque en los que salió herido. El mandatario siempre negó esas afirmaciones y precisó que no toleró tales agresiones. “No queremos más esos problemas de orden público y queremos evitar eso, dijo el Alcalde.
