La ruptura del jarillón de protección en la margen izquierda del canal del Dique en el municipio de Calamar, se rompió la tarde del pasado martes, generando temor en la comunidad y en los propietarios de fincas cercanas al sitio.
José Vizcaíno, habitante de la zona del daño, aseguró que eran las 2 de la tarde cuando se presentaron las rupturas de la tierra y el agua comenzó a meterse en los predios cercanos donde hay cultivos de pasto para ganado, árboles frutales, maíz y yuca.
“Sentimos mucho temor de perder lo que con esfuerzo hemos cultivado y comenzamos a colocar palos y sacos con arena para bajarle la fuerza a la corriente de agua, con lo que logramos evitar pérdidas de cualquier tipo”, añadió el campesino.
Jaider Escorcia Cassiani, secretario de Planeación de Calamar, dijo que una vez supieron de esa situación intervinieron el terraplén con maquinaria pesada para evitar una inundación.
Agregó que los campesinos cercanos a ese lugar realizaron un trabajo sumamente importante con la instalación de barricadas con sacos llenos de tierra y sostenidos por palos para contrarrestar el flujo del agua que circulaba con dirección a los predios del sector.
El funcionario señaló que a través de la Secretaría de Gobierno de Calamar se enviaron oficios a la Secretaría de Gestión del Riesgo de Bolívar, Cardique y al Fondo Adaptación para que se realicen las obras de mantenimiento y protección a lo largo de todo el jarillón, debido a que hay varios puntos vulnerables donde se podría presentar la misma emergencia.
El funcionario advirtió que en temporada de verano los jarillones como el de Calamar, que naturalmente son conformados por material arcilloso, tienden a presentar fisuras por la retracción del material, provocando filtraciones del agua.
