Mediante un auto firmado el pasado 15 de noviembre, la Sala de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) reconoció al territorio del Canal del Dique como víctima del conflicto armado, en el marco de la investigación que se adelanta por crímenes cometidos por la fuerza pública, en asociación con grupos paramilitares, agentes del Estado o terceros civiles.
La Sala determinó que los homicidios, desapariciones forzadas y demás crímenes guerra cometidos a lo largo del canal, transformaron el territorio y la relación que tenía la población con él, por lo cual hay lugar a acreditarlo como víctima.
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“De acuerdo con múltiples testimonios, el canal se convirtió en un cementerio acuático. Así mismo, la presencia constante de actores armados transformó profundamente el territorio y afectó las relaciones de la población con él, impactando su estructura económica y ecológica”, afirmó la JEP en un comunicado.
Este reconocimiento responde a una solicitud presentada por la Ruta del Cimarronaje, la cual agrupa a más de 200 organizaciones del Caribe colombiano, que ahora podrán tener un papel más relevante en las investigaciones que se adelantan. Lea también: JEP acredita a la Ruta del Cimarronaje en el subcaso Montes de María
“A través de sus voceros y representantes podrán aportar pruebas, presentar observaciones a las versiones, participar en la audiencia pública de reconocimiento y en otros actos procesales. Además, podrán ser objeto de medidas restaurativas y garantías de no repetición”, dijo la JEP.
El Canal del Dique durante el conflicto armado
Para tomar la decisión, la Sala tuvo en cuenta aportes de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad y del Centro Nacional de Memoria Histórica, que documentaron las modalidades violencia ejercidas en el territorio y las características históricas, poblacionales, políticas, étnicas, sociales y culturales de la zona.
“El canal se convirtió en una zona de control, especialmente para los grupos paramilitares. Su presencia se remonta a los años 90, cuando a través de las Convivir se sentaron las bases del Frente Canal del Dique. Posteriormente, en 1997, con la expansión de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá hacia los Montes de María y su zona de influencia, y más tarde con las Autodefensas Unidas de Colombia, la región vivió una intensificación del control paramilitar”, indicaron.
Según acreditó la JEP, esta situación conllevó al deterioro físico de las fuentes hídricas, la flora y la fauna; al debilitamiento de las relaciones sociales, culturales y de herencia ancestral; la degradación ambiental y el uso indebido de los recursos naturales; la transformación forzada del territorio; afectaciones a la espiritualidad, identidad y prácticas culturales; y a violencias basadas en género contra mujeres y población LGBTIQ+.
Sobre el Canal del Dique
El Canal del Dique abarca una cuenca de aproximadamente 113 kilómetros que conecta a once municipios de Bolívar (Cartagena, Arjona, Arroyohondo, Calamar, Mahates, Marialabaja, San Cristóbal, San Estanislao de Kostka, Santa Rosa de Lima, Soplaviento y Turbana), siete en Atlántico (Campo de la Cruz, Repelón, Manatí, Santa Lucía, Sabanalarga, Luruaco y Suan) y uno en Sucre (San Onofre).