Hace muchos años la población afro de San Basilio de Palenque recibió del extinto empresario del chance, Jesús María Villalobos Luna, popularmente conocido como ‘El Perro’ Villalobos, un terreno de su propiedad, de aproximadamente 1,5 hectáreas, quizás un poco más, para que los raizales lo convirtieran en cancha de fútbol para su propia recreación y sanas competencias deportivas. (Lea también: Así van las obras de la vía San Basilio de Palenque-Malagana).
Pasaron los años y ese campo deportivo terminó invadido con fines habitacionales por los propios palenqueros, “de lo cual me enteré hace poco tiempo que estuve por allá, lo cual a la larga lo veo bien en el sentido de que tomaron la tierra ante la necesidad de un sitio para vivir, y porque además el terreno quedó entre los propios palenqueros”.
Este relato nos lo hace Jesús María Villalobos Osorio, hijo mayor de ‘El Perro’, quien, ante este panorama, puso a caminar la idea de que el barrio allí levantado sea legalizado en su totalidad por las respectivas autoridades, y junto con ello, proponerles a los habitantes que el sector sea bautizado con el nombre de su padre, es decir, Barrio Jesús María Villalobos, o Barrio Villalobos, “en memoria de mi padre, como un homenaje, porque él era muy empático con los palenqueros”. (Lea también: “Quiero que el distrito legalice mis tierras a su nombre, para un proyecto”: Jesús Villalobos).
En función de ese propósito, Villalobos Osorio dice que “por eso es importante la titulación de las viviendas que allí han construido, para institucionalizarlo como barrio, con el nombre de mi padre”.
Recuerda que la señora madre de Antonio Cervantes ‘Pambelé’ le guardaba al ‘Perro’ Villalobos, en sus comienzos como comerciante, las cajas de verduras que luego él sacaba a vender; “ella tenia su puesto de venta informal la lado del puesto de mi papá, en el Pasaje Leclerc, en el Centro de Cartagena, y al lado también del puesto del papá de Cha Dorina Hernández Palomino, que hoy es representante a la Cámara, y por eso mi papá era muy cercano a los palenqueros, les tenía mucho aprecio”.
