Bolívar es uno de los territorios más antiguos y representativos de Colombia. Su historia se remonta a 1533, cuando Pedro de Heredia desembarcó en la bahía de Cartagena para fundar la provincia que daría origen a este departamento. Desde entonces, Bolívar ha atravesado los distintos sistemas de gobierno del país —provincia, estado soberano y departamento—, mientras cambiaba de nombre y de extensión, hasta consolidarse, tras varias desagregaciones, en el territorio que se conoce hoy. (Lea también:Bolívar está en ti llega a los aeropuertos de las principales ciudades de Colombia)
Un territorio diverso y estratégico
Con una extensión de 25.978 kilómetros cuadrados y una población cercana a los 2,08 millones de habitantes, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Bolívar está conformado por 46 municipios que representan un amplio mosaico humano y geográfico. En su territorio confluyen costas caribeñas, islas, ciénagas, ríos, sabanas y zonas montañosas, lo que lo convierte en uno de los departamentos con mayor diversidad natural del país.

Aunque la mayor parte de su población se concentra en Cartagena, su capital histórica y cultural, la identidad de Bolívar también se construye en los municipios ribereños del río Magdalena, en los pueblos de los Montes de María, en la sabana central y en el sur del departamento, bajo la influencia de la serranía de San Lucas.
Departamento de Bolívar, identidad, memoria y tradición
Recorrer Bolívar es acercarse a un universo de tradiciones ancestrales, comunidades afrodescendientes, herencias indígenas y expresiones culturales mestizas que conviven en la vida cotidiana. De sus paisajes nacen historias que conectan el mar y el río, la ciudad y el campo, la modernidad y la tradición. (También te puede interesar: Bolívar: un territorio contado en crónicas y fotografías únicas)
Bautizado en honor al Libertador Simón Bolívar en 1857, este departamento ha sido construido por generaciones de habitantes que han tejido una identidad compleja, diversa y en constante transformación, donde la memoria colectiva se renueva día a día.