“Vivimos dentro de una letrina destapada”. Con esa frase, habitantes del barrio Villa Maira, en Turbaco, describen la grave situación sanitaria que enfrentan desde hace años por la falta de un sistema de alcantarillado.
La comunidad asegura que convive a diario con materia fecal en las calles, malos olores y condiciones que afectan directamente su salud y calidad de vida, sin que hasta ahora exista una solución definitiva.
Luis Fernando Escobar, residente del sector, explicó a El Universal que el barrio está conformado en su mayoría por personas desplazadas por la violencia, lo que agrava la sensación de abandono institucional. “La señora alcaldesa de Turbaco quiere solucionarle el problema a los barrios que nos están afectando; o sea, prácticamente estamos siendo doblemente desplazados”, expresó. Lea: Aguas servidas afectan a familias de Turbaco: vecinos claman solución
Los habitantes denuncian que gran parte del territorio permanece inundado por aguas servidas que corren por las calles y que, durante las lluvias, hacen intransitable el sector. Según la comunidad, la problemática se origina porque las aguas residuales de barrios aledaños desembocan en una poza ubicada en Villa Maira, la cual actualmente se encuentra desbordada.
A raíz de esta situación, las familias que habitan allí aseguran que deben convivir con enfermedades en la piel, afecciones respiratorias y la proliferación de roedores y mosquitos. Por ello, hacen un llamado urgente a las autoridades para que se implementen soluciones estructurales que permitan mejorar sus condiciones de vida. Le recomendamos: Arranca pavimentación de vía en Turbaco que conecta con Turbana
Autoridades reconocen problema estructural en Villa Maira, en Turbaco
Fuentes de la Alcaldía de Turbaco indicaron a este medio que se han realizado inversiones importantes para mitigar la problemática en Villa Maira y otros sectores vecinos.
Por su parte, la gerente de Aguas de Bolívar, Eliana Romero, explicó que la crisis es de vieja data y tiene su origen en desarrollos urbanísticos privados.
“Privados han hecho urbanizaciones con plantas de tratamiento de agua potable y sistemas de saneamiento independientes que vertían a puntos autorizados en su momento por la corporación. Hoy esos sistemas están colapsados”, detalló en conversación con El Universal.
Romero añadió que la falta de operación y el deterioro de estas estructuras han provocado que los vertimientos se devuelvan hacia las calles, afectando no solo a Villa Maira, sino también a sectores como Altos de Plan Parejo II y otras urbanizaciones cercanas.
“En algún momento hicimos presencia en el sitio y ayudamos a mitigar parcialmente la situación, pero es un problema de gran magnitud”, precisó.

Plan Maestro de Alcantarillado, la única solución de fondo para Turbaco
De acuerdo con la funcionaria, la solución definitiva pasa por la implementación del Plan Maestro de Alcantarillado de Turbaco, una obra de gran escala que permitiría organizar el sistema de vertimientos y garantizar un manejo adecuado de las aguas residuales.
“Necesitamos todo el Plan Maestro de Alcantarillado de Turbaco para definir en qué posición quedan estos sectores dentro del diseño general y hacia dónde deben dirigir sus vertimientos finales”, explicó.
Añadió que la administración municipal se encuentra evaluando alternativas para estructurar un proyecto que permita atender, al menos, las zonas que actualmente enfrentan una emergencia sanitaria.
El Plan Maestro de Alcantarillado de Turbaco tendría un costo aproximado de $300 mil millones, una cifra que supera la capacidad financiera del departamento, por lo que su ejecución dependería del respaldo del Gobierno nacional, concluyó Romero.

