El pasado 21 de mayo, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) publicó los datos de prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave para el año 2025 en el país, que a nivel general mostraron una reducción.
Según el informe, en 2025, el 21,1% de los hogares colombianos se encontraban en esta condición, lo que representa una disminución en comparación al 2024, cuando la cifra fue del 25,5% y a su vez, con el 2023 cuando el indicador estaba en 26,1%. Lea también: Bolívar, con grandes retos para garantizar la seguridad alimentaria
La medición es realizada con base en la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES por sus siglas en inglés), diseñada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Este instrumento, conformado por ocho preguntas, permite recoger las experiencias de los hogares sobre el acceso y la calidad de los alimentos que consumen, proporcionando también detalles sobre la gravedad de su situación.
En este sentido, la escala FIES establece que la inseguridad alimentaria es moderada cuando una persona no tiene dinero o recursos suficientes para llevar una dieta saludable, tiene incertidumbre sobre la capacidad de obtener alimentos y probablemente se saltó una comida.
La inseguridad alimentaria se torna grave cuando la persona se queda sin alimentos o estuvo un día sin comer varias veces en el año. En Colombia, se identificó que el 3,4% de los hogares estaban en esta condición en 2025.
Así está la inseguridad alimentaria en Bolívar
De acuerdo con el Dane, para 2025, en Bolívar el 33,4% de los hogares se encontraba en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave. Esta cifra representa una disminución en comparación al 2024, cuando el indicador era de 35,8%, sin embargo aún está por encima de lo que se había registrado en 2023, que era 32,9%.
Al analizar cada aspecto que mide la escala FIES, se observa que en Bolívar el 50,1% de los hogares manifestó preocupación por no tener suficientes alimentos para comer; el 36,4% afirmó consumir poca variedad de alimentos; el 34% dijo que al menos un integrante tuvo que saltarse una comida; y el 33,3% comió menos de lo que pensaba que debía comer.
A su vez, el 26,4% no pudo comer alimentos sanos y nutritivos; el 19,6% no comió por falta de recursos; el 17,1% se quedó sin alimentos; y el 6,4% dijo que al menos un integrante del hogar no comió en un día entero.
Con base en estos resultados, el Dane también estableció que en Bolívar el 5,8% de los hogares se encontraba en situación de inseguridad alimentaria grave en 2025.
¿Qué dice la Gobernación de Bolívar sobre la inseguridad alimentaria?
Frente a estos resultados, Roxana López, asesora de Competitividad de la Gobernación de Bolívar, indició que si bien se registró una importante reducción en el indicador de inseguridad alimentaria moderada o grave, este tema sigue siendo uno de los principales desafíos sociales del departamento.
“La Administración Departamental destaca que esta disminución evidencia avances derivados de las acciones institucionales orientadas al fortalecimiento social, económico y productivo del territorio, especialmente en las comunidades rurales y poblaciones históricamente vulnerables”, dijo.
De esta manera, la asesora resaltó estrategias como el fortalecimiento de pequeños productores agropecuarios, el impulso a mercados campesinos, el acompañamiento técnico a unidades productivas rurales y programas orientados a la generación de ingresos, el emprendimiento y la inclusión económica.
“La Gobernación ha priorizado la reducción de brechas territoriales mediante proyectos articulados con alcaldías y entidades nacionales para mejorar la infraestructura productiva, el acceso a servicios y programas sociales en municipios con mayores niveles de vulnerabilidad”, agregó.
Así mismo, destacó el aumento en la cobertura del Programa de Alimentación Escolar (PAE), que pasó del 60% al 96% gracias a inversiones en comedores, dotación y diferentes modalidades para llegar a más instituciones educativas.
“La inseguridad alimentaria debe abordarse desde una estrategia integral e intersectorial, articulando políticas de salud, educación, agricultura, desarrollo económico e inclusión social, con el propósito de seguir construyendo un departamento con mayores oportunidades, equidad y bienestar para toda la población”, puntualizó.
