A través de la Dirección Territorial Magdalena Medio de la Unidad para las Víctimas (UARIV), se desarrollaron acciones humanitarias, además de la entrega de mobiliario, kits escolares y dotación con tecnología a instituciones educativas de Arenal, San Pablo y Yondó como parte de la reparación integral y la protección del territorio.
Esta fue la primera vez en la zona de Mina Central, en Arenal, donde se realizó una misión humanitaria en conjunto con la Alcaldía Municipal, la Defensoría del Pueblo, el ICBF y el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio. En dos jornadas continuas se entregaron 349 ayudas humanitarias inmediatas a familias víctimas del conflicto armado, acompañadas por una orientadora profesional que brindó 87 atenciones familiares e individuales para garantizar apoyo psicosocial y orientación institucional.
En San Pablo, mientras tanto, las acciones se enfocaron en la protección del derecho a la educación con enfoque diferencial para la comunidad afro y como una alternativa de prevención del reclutamiento forzado. Se entregó mobiliario institucional y 600 kits escolares a las sedes educativas de Pozo Azul, Santo Domingo, El Bosque y Guarigua, beneficiando cerca de 600 familias. Le puede interesar: Unidad de Víctimas entrega materiales para rehabilitación de vía en San Jacinto

¿Qué opinan los habitantes de San Pablo y Arenal sobre la jornada realizada por la UARIV?
“Con la dotación recibida, se fortalece el proceso educativo y se mejora la calidad de vida de los estudiantes, para que se sientan bien en la institución y así se cumpla el propósito que se busca con estas entregas”, dijo David Vargas Sánchez, rector de la Institución Educativa Técnica, Agropecuaria y Comercial (IETAC).
Por su parte, Vicente Acosta González, presidente del comité de padres de la sede Santo Domingo, manifestó “agradecimiento a la Unidad para las Víctimas por la dotación para el restaurante escolar, que será de gran utilidad para los niños y niñas del corregimiento”. Puede leer: Víctimas del conflicto alzan su voz en Cartagena este próximo 9 de abril
Más allá de los beneficios inmediatos para las instituciones educativas, estas iniciativas representan una apuesta por la reparación integral y la generación de nuevas oportunidades para las víctimas del conflicto armado. En una región marcada por décadas de violencia, fortalecer el acceso a la educación contribuye a reconstruir el tejido social, impulsar proyectos de vida y avanzar en la consolidación de una paz duradera para las comunidades del Magdalena Medio.
