Mucha expectativa ha creado en anuncio de Sanofi Pasteur, en el cual señala la eficacia que ha tenido la vacuna contra el dengue hemorrágico, durante los estudios y ensayos que se vienen realizando.
Y no es para menos, pues a pesar de que el dengue es amenaza para cerca de 3 mil millones de personas en el mundo y es prioridad de salud en muchos países de Latinoamérica y Asia donde ocurren las epidemias, todavía no existe tratamiento ni prevención, mientras éste se sigue expandiendo geográficamente.
Además es una enfermedad que afecta generalmente a niños y en muchas ocasiones tiene desenlaces fatales.
Ante la posibilidad de que los estudios culminen con resultados como los que hasta ahora se han dado y la vacuna finalmente pueda ser aprobada y comercializada, surgen dudas sobre su aplicación y manejo.
Para despejarlas, el pediatra Fernando Noriega, vicepresidente asociado y jefe de Desarrollo Clínico de Sanofi Pasteur para América Latina, habló con El Universal sobre el tema.
“Esta vacuna es inyectable. Requiere de 3 dosis, con espacio de 6 meses entre una y otra. Lo bueno es que en el estudio se observó protección contra el dengue desde la primera dosis, lo cual es muy esperanzador”, explicó.
Según Noriega, las reacciones observadas en lo que va del estudio, indican que los efectos secundarios a la inmunización, no pasan de los normalmente observados en otras vacunas. Entre ellas se puede presentar inflamación en la zona de aplicación, dolor y en ocasiones fiebre, lo cual se puede controlar y no pasa a mayores.
Señala que además se puede aplicar en los niños a partir de que cumplan un año de nacidos y de ahí para adelante hasta su adolescencia.
La vacuna está diseñada para proteger a niños y adolescentes, debido a que son los más afectados por el dengue hemorrágico.
Luego de años de intentos
Ya se habían presentado intentos de vacunas que protegieran contra el dengue hemorrágico, pero no habían sido exitosas debido a su falta de seguridad a la hora de proteger y a sus efectos secundarios.
Fernando Noriega dice que, hasta ahora la única forma de prevenir las pandemias de dengue, ha sido el control de vectores a través de fumigaciones y campañas, pero no ha resultado muy eficaz.
Scott Halstead, profesor Adjunto del Departamento de Medicina Preventiva y Biométricas, de la Universidad de Servicios Uniformes de las Ciencias de la Salud, Bethesda, dijo en un comunicado que, “La complejidad de la infección provocada por el virus del dengue ha impedido la investigación de una vacuna por décadas. Esta es la primera vez en 50 años de investigación en dengue que he visto que una vacuna proteja a un gran grupo de niños de la enfermedad clínica causada por el virus del dengue. Mejor aún, la vacuna podría alcanzar las más altas expectativas de seguridad”.
En la última fase
Estos resultados se presentan al concluir la segunda fase del estudio, que ha tenido más de 28 mil participantes con muestra de protección y sin señal de reacción preocupante.
En estas dos fases, la vacuna mostró ser efectiva para 3 de las 4 sepas del virus.
“Este virus contiene las sepas 1, 2, 3 y 4. Hasta acá hemos encontrado protección eficaz para las sepas 1, 3 y 4. Todavía nos falta la sepa 2. Esto se podría deber a que hemos notado un cambio en la presentación del virus en Asia, pero en Latinoamérica no ha cambiado y aspiramos a que en esta tercera y última fase, podamos encontrar eficacia para esta sepa 2, en los grupos de niños de Latinoamérica”, indicó el Pediatra.
El análisis completo de la eficacia de la vacuna contra cada serotipo, reflejando condiciones de la vida real (análisis de intención de tratamiento) mostró que la eficacia de la vacuna es de 61,2% contra el virus del dengue 1, 81,9% contra el tipo 3 y 90% contra el tipo 4.
El estudio se viene realizando desde 2009 y su primera fase se concentró en Tailandia y cinco países de América Latina, entre los cuales se encuentra Colombia.
Los estudios clínicos de fase 3 a gran escala de esta vacuna se encuentran en camino y cuentan con la participación de 31 mil voluntarios, niños y adolescentes en 10 países de Asia y Latinoamérica. Estos estudios generarán información adicional en una población más amplia en una variedad de contextos epidemiológicos para definir las mejores condiciones para diseñar los programas de vacunación y proteger a la gente en riesgo de padecer dengue.
Para Fernando Noriega, la fase 3 estaría lista en 2014.