El estrés es cada vez más común. Tan común, que no suele ponérsele mucha atención hasta que desencadena en males y enfermedades.
El Servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, lo define como, “una sensación de tensión física o emocional, que ocurre en situaciones que las personas consideran difíciles o desafiantes”.
Y no está mal que usted sienta un poco de estrés porque debe hablar en público o antes de una primera cita; pero el problema es que se vuelva un estado continuo, es decir, que todas las actividades de su cotidianidad se lo produzcan, pues probablemente terminará enfermándose.
El estrés es culpable, en parte, de muchas enfermedades cardiacas, problemas de piel, caída del cabello, pérdida o aumento de peso, depresiones, ansiedad, y en ocasiones puede agravar el resto de sus males.
Así que cuando tenga sensación de estrés póngale freno, piense también en que si a usted le pasa algo, se perderá de las cosas que en realidad disfruta hacer por estar estresado, preocupará a sus seres queridos y puede resultar mal librado.
La Clínica Mayo brinda cuatro pasos como estrategia para ayudarle a mantenerse en el camino aunque pase por momentos estresantes:
- Anote aquello que lo genera. Cuando se sienta agobiado o alterado, anote las circunstancias particulares que lo llevan a sentirse así, en un cuaderno o un diario. Luego léalas y se dará cuenta de que su estrés puede ser producto de factores externos como el medio, las relaciones familiares o los eventos impredecibles, al igual de que factores internos como actitudes negativas, expectativas realistas o perfeccionismo.
- Examine la raíz. Intente identificar la raíz de su problema. Luego pregúntese: ¿puedo cambiar esta situación?, ¿puedo mejorar mi capacidad para enfrentarlo?. Por ejemplo, si le estresa pensar que debe ir a cierto lugar, pregúntese a qué se debe esta sensación. ¿Será porque no le gusta el sitio o las personas que allí estarán? ¿A lo mejor le preocupa que alguien o algún grupo le juzgue por estar allá? Una vez localice la raíz de su estrés, puede tomar medidas para enfrentarlo.
- Evalúe sus responsabilidades. ¿Tiene demasiados compromisos, ya sea en casa, en el trabajo o en ambos sitios? Si es así, ¿puede delegar algunas de sus tareas? ¿pueden ayudarle los demás? ¿puede decir que no, a nuevas responsabilidades? Evalúe y vigile sus responsabilidades diarias y semanales, y realice su mejor esfuerzo para no sobrepasarse. También evalúe si en realidad usted puede hacerlas y lo que le está haciendo falta es un poco de organización en el tiempo, de ser necesario realice un cronograma diario, pues a lo mejor usted está estresado de solo pensar que tiene muchos pendientes.
- Aprenda a relajarse. Desarrolle una estrategia que le ayude a relajarse cuando comience a sentirse estresado, intente aplicarla a diario para que sea proactivo y evite el estrés. Las estrategias comprobadas de reducción de estrés incluyen ejercicio, respiración profunda y técnicas de relajación muscular, lo mismo que reír mucho. Cualquiera de estas opciones suele proporcionar una salida positiva para el estrés, de manera que pueda permanecer en su camino sin dejar que las situaciones agitadas o la simple rutina termine perjudicando su salud.
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