Salud

Mamón y mango, aprovéchelos para su salud

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VIVIANA MARTÍNEZ PÉREZ
22 JUL 2014 - 12:14 AM

¡Quedan los últimos mangos de la cosecha y entran los primeros mamones!

Esta frase que parece de aviso pero que no se trata de publicidad, no es más que una invitación no solo a disfrutar de estas frutas, sino a aprovechar sus cosechas para consumirlas y así permitirle al cuerpo beneficiarse de sus nutrientes.

Cada uno tiene sus diferentes aportes nutricionales, son naturales y en este momento están en su máximo esplendor y a su mejor precio.

“El mamón, como lo llamamos en la Costa Caribe o mamoncillo, como le dicen en el interior del país está entrando en cosecha en nuestra región y hay que aprovecharlo. Es un fruto rico en vitamina C y por eso es beneficioso para las vías respiratorias, para el sistema inmune o fortalecimiento de defensas; se puede consumir directamente su pulpa o en jugo”, explica Katia Vélez Garcés, médica Integral y Homeópata.

“Contiene mucha vitamina E, que nos ayuda a mejorar la calidad de la piel y a tener el cabello hidratado y nutrido; aporta grandes cantidades vitamina A, beneficiosa para la vista porque limpia el nervio ocular y sus conductos, al igual que lo hace la zanahoria; aporta de magnesio y hierro especial para la  formación de glóbulos rojos, además de calcio, que fortalece los huesos”, manifiesta la profesional de salud.

Sumado a lo anterior, el mamón es un fruto diurético, lo cual significa que ayuda a limpiar las vías urinarias y la vejiga.

Aunque sus usos más comunes se dan para la limpieza de las vías respiratorias y la disminución de la fiebre, para las personas con anemia, osteoporosis o problemas articulares, también puede ayudar a mejorar debido a su alto contenido de hierro, fósforo y calcio.

“En la medicina yurveda se usan sus hojas suazadas, calientes para poner sobre las articulares cuando hay dolor, golpes o artrosis”, afirma Vélez Garcés.
La cosecha del mamón apenas está arrancando, así que todavía le queda tiempo para pensar cómo consumirlo. Sea creativo y no lo deje pasar.

ÚLTIMOS DÍAS DEL MANGO

Aunque son los últimos días de su cosecha, todavía quedan varios mangos en su esplendor y aún a buen precio.

Y es que el mango, dulce o ácido, también tiene lo suyo y todas sus etapas tienen aportes nutricionales distintos.

“Es rico en agua, bajo en proteína y grasa. Contiene buen azúcar, pero esta azúcar es de fácil digestión, es decir que, no es mala para pacientes diabéticos o personas que no quieran subir de peso, a menos que los consuman en exceso”, señala la Médica Integral.

“Aporta vitaminas A, E y C; esta última se consigue más cuando el mango no está tan maduro, mientras si lo que se busca es su vitamina E, sí se debe comer bien maduro. Tiene propiedades digestivas que además son muy buenas para el estreñimiento, porque contiene mucha fibra no solo en su carne o pulpa, sino también en su cáscara”, dice Katia Vélez.

La Médica añade que de tener estreñimiento, se puede consumir mango en ayunas, aunque advierte que en estos casos no se debe consumir siempre la misma fruta, pues el cuerpo se habitúa y luego no le sirve, por lo que aconseja variar.

Además, “hay que tener en cuenta que las frutas que se asemejan en forma y color a una zona del cuerpo, son especialmente protectoras de esas mismas, por eso el mango, es protector del corazón- debido a su forma- y del funcionamiento hepático- por su color-”.

El mango es desinflamatorio, expectorante, antibacteriano, antiviral, laxante y anticancerígeno, aunque no es que cure el cáncer sino que genera bienestar en quien lo padece.

Así que no le tema a consumir estas frutas y prefiéralas ahora que están de cosecha en su región; cuando piense en las que vienen del extranjero, recuerde que no tienen la misma calidad ni conservan sus mismas propiedades, debido a que no son maduradas en sus árboles sino en el camino a través de un proceso distinto al natural.

No le tema a consumir estas frutas y prefiéralas ahora que están de cosecha en su región; cuando piense en las que vienen del extranjero, recuerde que no tienen la misma calidad ni conservan sus mismas propiedades, debido a que no son maduradas en sus árboles sino en el camino a través de un proceso distinto al natural.

Cuando las frutas están en cosecha, sus vitaminas están en su mejor esplendor. Archivo

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