Las hierbas aromáticas son ingredientes básicos en muchas recetas, en especial en la conocida como dieta mediterránea. Su empleo es clave porque aportan color, aroma y sabor. Además, contribuyen a reducir el uso de sal. Su valor nutricional radica en la gran variedad de compuestos activos que contienen, la mayoría con alta capacidad antioxidante.
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Es de aroma intenso y fresco parecido a la menta. Las hojas y tallos tiernos de la planta se usan como condimento, ya que ahí es donde se concentran sus aceites esenciales ricos en fitoquímicos. Se puede cultivar en casa fácilmente.
Se puede tener en casa en maceta o comprar ya desecado en rama o picado. Se usan las hojas y las flores en fresco, aunque su aroma es más intenso cuando están desecadas. Sirve para recetas de pasta, pizza o algunas salsas como la boloñesa.
Sus hojas se usan de modo amplio en los platos de la cocina mediterránea tanto por su aroma como por el color que aporta.Es muy rico en vitamina C, por lo que es recomendable consumirlo en crudo ya que el calor inactiva esta vitamina.
Es una hierba de aroma intenso y fresco mentolado muy característico, con cierto sabor amargo muy usada en los platos de pasta y ensaladas.