El síndrome de intestino corto (SIC) es una entidad compleja debida a una pérdida anatómica o funcional de una parte del intestino delgado que ocasiona un cuadro clínico de graves alteraciones metabólicas y nutricionales, debidas a la reducción de la superficie absortiva intestinal efectiva.
El doctor Germán Lenis, cirujano de trasplante de Colombiana de Trasplantes y jefe de cirugía de trasplantes en la Clínica Somer, explica que el síndrome del intestino corto, como su nombre lo explica, es desde el punto de vista de longitud, un intestino cuya medida es menor a 200 cm.
“Queremos recordar que el intestino delgado en promedio tiene 600 cm de longitud, en este caso estaríamos hablando sobre un intestino corto anatómico. Por otra parte, a pesar de tener la longitud adecuada, si hay un compromiso severo de la absorción se hablara de intestino corto fisiológico”, añade.
En cuanto a padecer de intestino corto, los factores que más influyen son:
- Resecciones intestinales realizadas por alguna lesión del intestino.
- Fístulas de intestino.
- Trauma intestinal.
- Cirugías múltiples del intestino.
- Trastornos isquémicos o sea que el intestino se queda sin irrigación sanguínea adecuada.
- En los niños puede presentarse como una condición congénita por la no formación del intestino o un evento que se conoce como Gastrosquisis en el cual las asas del intestino están expuestas porque no hay pared abdominal.
- Cuando hay daño extenso de la mucosa del intestino que es la que absorbe los nutrientes también se produce el intestino corto, existen muchos pacientes que han recibido radiación y el intestino pierde sus condiciones de absorción.
“Fundamentalmente es lo que se conoce como falla intestinal asociada a síndrome de intestino corto.
“Los pacientes no son capaces de mantener sus condiciones adecuadas de nutrición, se encuentran expuestos a un mayor número de infecciones, hay fatiga crónica, pérdida de la musculatura, se marca la pérdida significativa de peso, pérdida del cabello, anemia, compromiso del estado mental por depresión crónica y en los estados más avanzados se compromete la vida”, explica el doctor Germán Lenis.
Estos dependen mucho de la causa, “como el organismo no es capaz de mantener los nutrientes ni los líquidos adecuados para vivir, debemos tener acceso a una vena central para pasar lo que denominamos Nutrición Parenteral Total (NPT). Este procedimiento es algo similar al que se les realiza a los pacientes que tienen falla renal y necesitan diálisis, en este caso para poder sobrevivir se requiere este tipo de alimentación. Adicionalmente existen cirugías para alargar el intestino y aumentar la capacidad de absorción”, continúa Lenis.
Actualmente hay posibilidad de tratamiento con un factor de crecimiento, que hace que el tamaño de la vellosidad intestinal se aumente y también su capacidad de absorción. Esta molécula se conoce en nuestro país como Teduglutide y permitirá disminuir la necesidad de usar la NPT o incluso no necesitarla más.
Por último, en los casos en los que el intestino es ultracorto o alguna de las terapias no surte efecto el deseado se requiere de un trasplante de intestino delgado.

