los buenos hábitos alimentarios son fundamentales para asegurar el funcionamiento adecuado del sistema inmune. El pescado tiene micronutrientes y alto contenido de ácidos grasos omega-3, fundamentales en una dieta balanceada para fortalecer el sistema inmune, reduciendo las posibilidades de desarrollar enfermedades que atacan directa o indirectamente este sistema”, explica el doctor Carlos O. Mendivil, MD, PhD, quien en su reciente publicación ‘Consumo de pescado y función inmunitaria’, publicada en la revista indexada Frontiers in Nutrition, recopila diversos estudios sobre las propiedades del consumo de pescado.
Mendivil es profesor titular de la Universidad de los Andes y médico institucional del Departamento de Medicina Interna de la Fundación Santa Fe de Bogotá, además en el 2011, la Universidad de Harvard le otorgó el título de doctor en Bioquímica Nutricional y Metabolismo.
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Dentro de las propiedades que apoyan esta afirmación, se encuentra el alto contenido de omega-3 y de melatonina, presentes en algunos pescados como el atún. Los omega-3 son ácidos grasos esenciales, que como lo describe el artículo del doctor Mendivil, tienen varios efectos positivos, entre ellos: regular la composición de la microbiota intestinal, reducir el riesgo de alergias, ayudar a controlar la producción de sustancias proinflamatorias -que producen inflamación- y a mediar en la reparación y recuperación de los tejidos. Lo anterior puede resultar de especial ayuda para los pacientes que presentan enfermedades autoinmunes crónicas, sepsis, síndrome de dificultad respiratoria aguda - SRDA o Covid-19.
Muchas de las complicaciones severas que se dan durante el padecimiento de diversas enfermedades no dependen de éstas en sí mismas, sino de las reacciones del sistema inmune ante la presencia de infecciones que se dan por la aparición de microorganismos como virus, bacterias, hongos, entre otros, que viven en el ambiente y atacan directamente al cuerpo humano. Como lo señala la publicación, tener una dieta rica en pescado, puede ayudar al manejo de enfermedades ocasionadas por virus como el Covid-19 o a la eliminación de células que se proliferan de manera desordenada ocasionando cáncer.
Colombia, entre los países que menos consume
Colombia es uno de los países, a nivel mundial y regional, que menos pescado consume generando una deficiencia de ácidos grasos omega-3 como DHA y EPA que se encuentran principalmente en pescados como el salmón, el atún y las sardinas.
“En Colombia consumimos 7.16 kg/persona/año, menos de la mitad del promedio mundial. Incluir el consumo frecuente de pescado en nuestros hábitos alimentarios, mejorará la ingesta de grasas omega-3 y varios otros nutrientes que, además de fortalecer el sistema inmune, promueven la salud cardiovascular y mental, y contribuyen a mejorar la calidad de vida”, finaliza el doctor Mendivil.