Como centennials o generación Z son llamados aquellos nacidos entre 1997 y 2015. Algunos los identifican como ‘los nativos digitales’, quienes crecieron con un smartphone y para quienes las redes sociales y plataformas virtuales son una forma de vida.
Académicos del mundo sugieren que, por ejemplo, los videojuegos se han convertido en una herramienta que ayuda a las personas a satisfacer ciertas necesidades psicológicas básicas en un mundo en el cual las restricciones y los factores de estrés son el pan de cada día.
Andrew Przybylski, director de Investigación en el Oxford Internet Institute, afirma que en estos juegos se puede encontrar “ese sentido de eficacia, ese sentido de control sobre nuestro entorno, lo cual es algo que esta crisis (pandemia) fundamentalmente nos ha quitado”.
Pero otros expertos sugieren que el constante contacto con plataformas digitales ha causado que la comunicación sea menos directa, disminuyendo la carga afectiva que implica una relación interpersonal y haciendo que las actividades de tipo social sean reemplazadas por el uso de celulares y tablets. Esto, en el caso de los centennials.
Luz Karine Jiménez, docente del programa de Psicología y líder del proyecto de investigación ‘Habilidades sociales, competencias blandas y su influencia en la empleabilidad de graduados’, afirma que “las habilidades sociales no están determinadas por el tipo de personalidad, estas son independientes y se aprenden. Las personas desarrollan los hábitos desde muy temprana edad y si estos no son utilizados en los contextos y reforzados por el entorno, se desplazan por otros comportamientos”.
La doctora Luz Karine Jiménez dice que para desarrollar capacidades de interacción social y toma de decisiones en el ejercicio ciudadano y profesional de los jóvenes, los centennials podrían:
Reconocer las diferentes situaciones sociales que intimidan y en las cuales la persona siente que puede tener valoraciones negativas.
Pedir el favor, dar las gracias, saludar o despedirse, son formas de interacción que son fundamentales para las relaciones interpersonales.
Mostrar interés por los demás: En las interacciones sociales se debe mostrar interés por la otra persona logrando que el comportamiento verbal y no verbal tengan el mismo mensaje.
Aprender a escuchar. Una escucha activa permite una retroalimentación oportuna de la información y la persona se sentirá importante.
Fortalecer la empatía. Ponernos en el lugar de los demás implica entender lo que siente la otra persona y actuar en concordancia con ello.
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