Hoy por hoy, el conocido ‘bullying’, acoso o intimidación escolar, se ha normalizado no sólo a los ojos de quienes son intimidados, intimidadores o testigos de la intimidación sino ante toda la sociedad. Además, con el auge digital, dada la coyuntura sanitaria que vive el país, es cada vez más común encontrar casos de acoso en social media o ambientes digitales. Para quienes piensan que esta problemática es normal o quienes la desconocen, vale la pena responder una pregunta: ¿Qué se siente vivir el bullying?
Pensando en esto, Nosotras adelanta la campaña ‘Bullying Por Loving’, y comparte los siguientes casos reales de personas que vivieron en carne propia esta problemática pero lograron cambiar el bullying por loving con el propósito de empoderar a quienes son o han sido intimidados en el colegio, ratificándoles que no están solos e invitándolos a que se acepten como son, enfrenten sus temores y busquen ayuda para solucionar la situación desde una perspectiva integrada, es decir involucrando a todas las partes.
Valeria, 14 años - Cuando el físico se convierte en una razón para herir a los demás
Desde pequeña siempre me pregunté qué era lo malo de ser una persona bajita, mis compañeros hacían comentarios de mi estatura como si de algo indigno se tratara, me preguntaban “¿cómo está el clima allá abajo?” y me gritaban “enana” ¡enana! Y ¿qué tienen de malo los enanos? Me inquietaba. Honestamente, nunca fui de muchas amigas y, a medida que fui creciendo, disfrutaba más mi soledad, recrear mis propios momentos y jugar con lo que tuviera a la mano, por lo que me sumergí en el mundo del maquillaje; tener la capacidad de poder crear a través del arte de maquillar era mi mejor recompensa al llegar del colegio, después de escuchar tantos comentarios que me hacían sentir menos persona.
Mi forma de ser y de ver las cosas ahora que estoy un poco más grande no se las atribuyo al bullying que aún recibo. Siempre he sido muy tímida y poco sociable, sentimientos que aumentaron tras la muerte de mi papá. Recuerdo que, en medio de mi dolor, escuchaba murmullos de que me había quedado sola y huérfana, situación que hizo apegarme mucho más a mi mamá. Ella es mi mejor amiga y mi apoyo, gracias a ella empecé a cambiar el bullying por loving.
Los comentarios que he recibido han dejado de tomar importancia desde que sigo la campaña; una vez en medio de mi impotencia le regalé una manilla a una niña que me molestaba, días después ella la llevaba puesta y replicaba el mensaje. Entendí que enfrentar la situación con amor propio, confianza y seguridad, puede hacer que las cosas también cambien. ¿Te gustaría recibir en tu celular las noticias más importantes del día? Da clic aquí y escríbenos a Whatsapp.