Se habla de circuncisión desde el portal de salud MedlinePlus, como la extirpación quirúrgica de la piel que cubre la punta del miembro masculino (prepucio).
Aunque este procedimiento es bastante frecuente entre hombres inmediatamente después del nacimiento y/o luego de la etapa neonatal, existe la duda de si esta operación afecta en la vida adulta, la sexualidad del paciente. (Le puede interesar: 10 consejos para cuidar tu salud sexual este 2023)
Desde el portal BBC mundo, la uróloga Ana María Autrán, uróloga de la Confederación Americana de Urología, resuelve los interrogantes más comunes que rodean a este tipo de intervención quirúrgica.
Para entender un poco de que se trata, te explicaremos que ocurre al realizar esta cirugía, en que casos realizar la intervención y si tiene influencia o no en la vida sexual.
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¿Cuál es la función biológica del prepucio y qué ocurre al cortarlo?
El prepucio es la parte de la piel del pene que recubre el glande. A diferencia del resto de piel pegada al órgano, el prepucio está despegado y, si no existe ningún problema, debería poder retirarse hasta descubrir la totalidad del glande tanto en estado de flacidez como durante la erección.
Al retirarse el prepucio, que anteriormente estaba protegido, pasa a estar en contacto directo con el aire y la ropa, lo que puede causar incomodidad en las primeras semanas por el roce con las prendas ocasionando dolores durante las erecciones. (Le puede interesar: Las 6 preguntas que más responden los sexólogos en consulta)
¿Cuándo hay que hacer una circuncisión?
Entre las ventajas de realizar esta cirugía se destacada la prevención de infecciones en el tracto urinario, el cáncer de pene y el contagio de algunas enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH.
Los motivos médicos principales que pueden llevar a una circuncisión son:
La imosis: se da cuando el prepucio es tan estrecho en su extremo que no permite que se deslice como debería hasta descubrir la totalidad del glande. Detectada a edades tempranas puede curarse con cremas para que no sea necesario pasar por el quirófano.
La parafimosis: ocurre cuando el prepucio se desliza completamente pero luego no vuelve.
La Balanitis: es la hinchazón del glande, casi siempre originada por una mala higiene. Para evitarla, desde pequeños los niños deben retirar el prepucio y limpiar bien con agua y jabón la zona para retirar el esmegma -secreción blanquecina y espesa- que se produce debajo del prepucio.
“Los beneficios para la salud de la circuncisión masculina en el recién nacido superan los riesgos”.
Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés)
¿Tiene algún impacto en la vida sexual?
Expertos manifiestan que esta es una pregunta difícil de responder, ya que estadísticamente son pocos los casos de hombres que logran percibir diferencias en su actividad sexual previa y posterior a la circuncisión, por lo que no hay estudios contundentes al respecto.
Sin embargo, se conoce que el paciente tiene un aumento de la sensibilidad en el glande que puede generar incomodidad mientras el pene se acomoda a su nueva fisonomía tras la circuncisión, de acuerdo con lo afirmado por al doctora Autrán. (Le puede interesar: Lo que debe hacer para tener un pene saludable)
“Se empieza a resecar y, cuando se vuelve mucho más dura la piel, esa sensibilidad cambia”, explica. Añade también que el prepucio es una zona llena de nervios que se pierde cuando este se extrae.
La Academia Americana de Pediatría no recomienda circuncisiones de rutina. Sin embargo pese a sus posibles beneficios, la academia señala que los padres deben tener la opción de circuncidar a sus hijos si lo prefieren.
Los padres deben tomar esta decisión teniendo en cuenta los beneficios, riesgos y sus preferencias religiosas, culturales y personales.