A medida que envejecemos nuestro cuerpo cambia y con esto también la forma en la que realizamos ciertas actividades que de jóvenes o adultos hacíamos de diferente forma.
Una de las acciones que puede verse más afectada es el acto de mantener relaciones sexuales, que a pesar de no ser iguales, pueden seguir siendo placenteras. (Le puede interesar: 10 consejos para cuidar tu salud sexual este 2023)
Expertos en la Clínica Mayo, explican que factores pueden cambiar durante esta etapa, cuáles son las preocupaciones más frecuentes y que consejos pueden servir para llevar una vida sexual plena al ser adulto mayor.
Te puede interesar:
Hantavirus: claves para entender el virus más allá de la alarma mundial
¿Qué cambia a medida que las personas envejecen?
Los cambios en el cuerpo o estilo de vida pueden hacerte sentir vulnerable o generar incomodidad, sobre todo en lo que respecta al sexo. (Le puede interesar: ¿Por qué tener un mejor estilo de vida nos ayuda?)
Es posible que notes cambios como:
▪ Deseo sexual bajo
▪ Molestia o dolor durante las relaciones sexuales
▪ Cambios en la eyaculación (eyaculación precoz o tardía)
▪ Disminución de la fuerza o energía
▪ Disminución de la fertilidad
▪ Sentimientos de tristeza o estrés
Preocupaciones más frecuente
El bienestar sexual está estrechamente relacionado con la salud en general. La manera como te sientes, las enfermedades a largo plazo, cambios con la edad y el uso de medicamentos o sustancias que pueden afectar tu vida sexual. (Le puede interesar: Prepárese para “la década de la vejez saludable”)
A esto también se suman las afecciones médicas preexistentes, como enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y problemas en la próstata.
Por ejemplo, si tienes miedo de tener sexo después de sufrir un ataque cardíaco, habla con el proveedor de atención médica acerca de tus inquietudes. (Le puede interesar: ¿Cómo se vive la vejez en Colombia?)
Si el dolor por la artritis te causa problemas, intenta con otras posiciones o prueba aliviar el dolor de articulación con calor antes o después de tener relaciones sexuales.
Consejos
El sexo puede no ser lo mismo para ti o tu pareja que lo que fue cuando eran más jóvenes. Pero puede seguir siendo una parte gratificante de tu vida.
Aquí hay algunos consejos para mantener una vida sexual sana y placentera:
▪ Hablar con tu pareja: aunque sea difícil hablar de sexo, compartir tus necesidades, deseos y preocupaciones puede ayudarte a disfrutar más del sexo y la intimidad. (Le puede interesar: Los 5 lenguajes del amor)
▪ Consulta al proveedor de atención médica: el proveedor de atención médica puede ayudarte a controlar las afecciones a largo plazo y los medicamentos que afectan tu vida sexual.
▪ Ve a un terapeuta sexual: un terapeuta puede ayudarte a ti y a tu pareja con problemas específicos. Un terapeuta calificado puede ayudarte a entender tus necesidades e inquietudes y a ver las cosas de otra manera.
▪ Expande tu definición de sexo: las relaciones sexuales son solo una forma de tener una vida sexual satisfactoria. Tocar, besar y otros contactos íntimos pueden ser gratificantes para ti y tu pareja.
▪ Cambia la rutina: los cambios simples pueden mejorar tu vida sexual. Cambia la hora del día en que tienes relaciones sexuales. En vez de hacerlo al final de un largo día, intenta por la mañana, cuando estás descansado luego de una buena noche de sueño. (Le puede interesar: ¿Quieres cambios? Así puedes adoptar mejores hábitos de estilo de vida)
▪ Busca nuevas formas de lograr conexión: si tener intimidad física es difícil en este momento, busquen nuevas maneras de divertirse juntos. Disfrutar de nuevas experiencias puede mejorar el nivel de actividad, el estado de ánimo e incluso la libido.
▪ Si comienzas una relación íntima con una nueva pareja, usa un preservativo. Muchos adultos mayores no saben que todavía corren el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual, como el herpes y la gonorrea.
▪ Visita regularmente al proveedor de atención médica, en especial si tienes afecciones médicas a largo plazo o tomas medicamentos con receta médica. Las afecciones y los medicamentos pueden afectar tu vida sexual, pero el proveedor de atención médica puede ayudarte.