Para la doctora Sindy Quintero, psicóloga, la salud mental en una relación de pareja es una reciprocidad caracterizada por el respeto. Así, se logra establecer una comunicación clara y se reconocen las virtudes y los defectos. Así mismo, hace parte de un vínculo de correspondencia en el que se reconocen las diferencias, se respeta la independencia y la existencia de conflictos, pero también, se trabaja en la resolución de los mismos.
De esta manera, cuando se hace alusión a una relación que tiene una salud mentalmente sana, se hace referencia a aquella en la cual la pareja trabaja fuertemente en la construcción de la confianza. En este constructo, se concibe a los integrantes de la unión como seres dignos e independientes que han decidido por voluntad propia, establecer un vínculo de afecto y compromiso que debe edificarse diariamente. Lea aquí: Salud mental en una relación de pareja: consejos para no “perder la cabeza”
Es así como esa labor dentro de la pareja nunca termina, al contrario, a mayor tiempo de transcurrida la relación, mayores son los esfuerzos que deben realizarse con el fin de mantener fuertes los lazos que unen a la pareja.

Tener una relación sana es importante ya que permite estar en un estado de tranquilidad y plenitud, optimizando el crecimiento y la consolidación en pareja. Ayuda a mantener una salud mental sana, facilitando la consecución de metas y objetivos a largo plazo.
En esta medida, comunicarse bien es otra característica clave en este vínculo con la pareja. Quien no se comunica adecuadamente corre el riesgo de distanciarse y fraccionar la relación. La comunicación va desde la expresión misma del afecto hasta la exposición clara de diferencias y conflictos que bajo un tono de respeto, conciliación y compromiso deben trabajarse para restablecer la normalidad. Lea aquí: ¡Controla la rutina! Así afecta el estrés del trabajo a tu salud bucodental
Igualmente, compartir tiempo de calidad con la pareja es fundamental. El estrés de la vida cotidiana hace que el contacto con la pareja sea escaso, por ello, establecer un espacio diario de comunicación es vital.
Para tal efecto, dicha comunicación debe estar encaminada a disfrutar del otro a plenitud. Acciones como fortalecer las expresiones de afecto y crear espacios de intimidad mantienen la relación fuerte.
