La aparición del sobrepeso, la obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), como las cardiovasculares, la diabetes y al menos 11 tipos de cáncer, está en alza a nivel global y se relaciona con hábitos alimentarios nocivos para la salud, como el consumo de productos comestibles y bebibles ultraprocesados (PCBUs). Lea: El consumo de bebidas azucaradas aumentó al menos un 16 % desde 1990
Fian Colombia, organización que trabaja por la garantía del derecho humano a la alimentación y nutrición adecuadas, precisa que estos productos tienen tres características principales: son diseñados y producidos industrialmente, contienen exceso de nutrientes críticos (como azúcar, sodio y grasas que no se metabolizan, también llamadas hidrogenadas y/o trans), y tienen un alto grado de procesamiento, es decir, requieren de preparaciones que incluyen aditivos, preservantes, saborizantes, resaltadores del sabor, y del respectivo proceso tecnológico para ser preparados.

Juan Carlos Morales González, médico y director ejecutivo de Fian Colombia, precisó que “para tratar de impedir o limitar el consumo de esta “comida chatarra”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) instan a las naciones a implementar al menos cuatro medidas: impuestos saludables, etiquetado frontal, promover ambientes escolares alimentarios saludables y controlar la publicidad de estos productos”.
En ese sentido, Colombia está ad portas de dar un gran paso -si se lo permiten- y es que el próximo mes de noviembre entrarían en vigencia dos tipos de impuestos saludables: impuesto a las bebidas azucaradas e impuesto a productos comestibles ultraprocesados.
Andrea Rodríguez Navarro, politóloga y coordinadora de incidencia nacional de Fian Colombia, explicó que el primer impuesto “se impone a las bebidas azucaradas, de acuerdo con su contenido en gramos de azúcar por cada 100 mililitros”, mientras que para la imposición del segundo “se toman como referentes los nutrientes críticos establecidos en la ley de etiquetado frontal aprobada en el 2021”. Lea: Así impacta el consumo de bebidas azucaradas en 4 países de Latinoamérica
Ambos impuestos aumentan el precio final de venta al público de los PCBUs, como medida costo efectiva para reducir su consumo y prevenir así las enfermedades y complicaciones que generan a largo plazo, llegando incluso a causar la muerte.
“Estos dos impuestos son progresivos. Es decir, tienen un punto de partida en noviembre de 2023 y llegarán a una tasa del 20 % en 2025”, indicó Rodríguez. No obstante, diversos sectores políticos y económicos buscan que la entrada en vigencia de estos impuestos se postergue para el año 2026.
“Aunque la OMS señala una tasa del 20 % para impuestos saludables, estudios específicos para Colombia sugieren que sea del 24 %. Y estamos hablando de que arrancamos con una progresividad al año hasta llegar en tres años al 20 %. Esto significa que tenemos que esperar tres años y si modifican la entrada en vigencia de los impuestos, ¿cuántos años más tendremos que esperar para cumplir la meta del 20 %, que no es lo recomendado para Colombia?”, advirtió la politóloga. Lea: Usar edulcorantes en lugar de azúcar no ayuda a bajar de peso: OMS
Y agregó: “Adicionalmente, solo se están grabando las bebidas azucaradas ultraprocesadas, no se están grabando las bebidas con edulcorantes, que también deberían tener este impuesto. Si se sigue retrasando, ¿qué va a pasar y hasta dónde vamos a llegar?”.
