“Fuimos informados, por uno de sus excolegas. Nos dijo, por correo electrónico, que el profesor emérito Bengt Samuelsson había muerto, plácidamente en su casa, a los 90 años”, indicó Peter Andreasson, director de comunicación del Instituto Karolinska de Estocolmo, de donde procede la asamblea que designa a los ganadores el premio Nobel de Medicina.
En 1982, Bengt I. Samuelsson recibió, junto a Sune Bergström y el británico John Vane, el prestigioso galardón por su trabajo en las prostaglandinas, unos componentes bioquímicos que influyen en la coagulación y la presión sanguínea, la temperatura corporal, reacciones alérgicas y otros fenómenos fisiológicos en los mamíferos. Lea aquí: ¿América Latina está preparada para nuevas pandemias?
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Su trabajo ha dado lugar a medicamentos antiinflamatorios, antihistamínicos, contra el glaucoma y contra enfermedades cardiovasculares. El bioquímico, nacido en 1934 en Halmstad, en el suroeste de Suecia, estudió en la Universidad de Lund, en el sur del país, y en el Instituto Karolinska, a las afueras de Estocolmo.
Samuelsson estudió en el Instituto Karolinska en Estocolmo, donde obtuvo su doctorado en 1960. Además de su investigación, Samuelsson ocupó varias posiciones académicas y administrativas en el dicho instituto, incluyendo el puesto de profesor y decano. Lea aquí: Las enfermedades zoonóticas son un desafío sanitario y económico
También realizó una estancia de investigación en la universidad estadounidense de Harvard durante un año. Bengt Samuelsson tenía tres hijos.