Salud

Ansiedad: ¿qué revelan los movimientos de las manos en momentos de tensión?

Mover los dedos, morderse las uñas o arrancarse los cueritos son comportamientos que pueden aparecer ante el estrés. Expertos destacan la importancia de reconocer estas señales y buscar espacios de autocuidado.

Ansiedad: ¿qué revelan los movimientos de las manos en momentos de tensión?

Ilustración de persona con ansiedad. // Imagen generada con IA

Compartir

La ansiedad puede manifestarse de distintas maneras, incluso a través de pequeños movimientos de las manos que muchas veces pasan inadvertidos. Mover los dedos, manipular objetos, tocar superficies, morderse las uñas o arrancarse los cueritos son algunos de los comportamientos que pueden aparecer en momentos de tensión emocional.

. // Cortesía
. // Cortesía

En medio de las rutinas aceleradas, las responsabilidades laborales y los compromisos personales, encontrar espacios de calma se ha convertido en un desafío para muchas personas. Por eso, hablar de salud mental y aprender a reconocer las señales del cuerpo resulta cada vez más importante.

De acuerdo con las cifras citadas en el informe World Mental Health Today, las mujeres tienen hasta un 50 % más de probabilidades de presentar trastornos relacionados con la ansiedad. Este panorama pone de relieve la importancia de prestar atención a las emociones y a las respuestas físicas que pueden acompañarlas.

¿Por qué movemos las manos cuando estamos bajo tensión?

Algunos movimientos repetitivos pueden aparecer de manera automática cuando una persona experimenta estrés o activación emocional. Estas conductas también pueden estar relacionadas con hábitos, inquietud o la necesidad de mantener las manos ocupadas, por lo que no necesariamente indican un trastorno de ansiedad.

En este contexto, las experiencias sensoriales han despertado el interés de investigadores que estudian cómo las texturas, los relieves y los patrones repetitivos pueden ayudar a dirigir la atención.

.// Cortesía
.// Cortesía

El estudio Understanding Fidget Widgets, de Michael Karlesky y Katherine Isbister, explora el uso de objetos manipulables y sus posibilidades para acompañar procesos cotidianos de autorregulación.

Marcela Silva, psicóloga clínica y de familia, explica que concentrarse en una sensación concreta puede ofrecer una pausa frente a los estímulos del entorno.

“Cuando ponemos nuestra atención en una sensación concreta, como tocar, mover o manipular algo con nuestras manos, podemos generar un pequeño espacio de pausa frente a todos los estímulos que tenemos alrededor”, señala la especialista.

Sin embargo, estas prácticas no sustituyen la atención profesional ni constituyen una solución para una crisis de ansiedad. Su utilidad puede variar de una persona a otra y deben entenderse como posibles recursos complementarios de autocuidado.

Además de su función estética, las uñas pueden convertirse en una forma de expresión personal. Los colores, las formas y los diseños permiten comunicar gustos, estilos y aspectos de la identidad individual.

A partir de esta relación entre belleza y bienestar, la marca Masglo presentó Masglo Therapy, una iniciativa que busca promover conversaciones sobre el autocuidado, el reconocimiento de las emociones y la importancia de hacer pausas durante el día.

La propuesta incluye una colección de uñas postizas press-on con texturas, líneas, patrones y puntos inspirados en experiencias sensoriales y en la psicología del color. La iniciativa busca asociar estos elementos con momentos cotidianos de atención al presente y conexión personal.

Lina Valderrama, coordinadora de Mercadeo y Tendencias de Masglo, destaca que la belleza también puede abrir espacios para conversar sobre el bienestar emocional y la relación con uno mismo.

“Detrás de un color, una forma o un estilo de uñas hay una manera de expresarnos y de mostrar quiénes somos y cómo nos sentimos”, afirma.

La importancia de reconocer las señales de ansiedad

Los movimientos repetitivos de las manos no permiten diagnosticar ansiedad por sí solos. No obstante, observar cuándo aparecen, con qué frecuencia se presentan y si generan molestias puede ayudar a identificar hábitos y situaciones que producen tensión.

Hacer pausas, respirar conscientemente y prestar atención a las sensaciones físicas son algunas estrategias que pueden acompañar el autocuidado. Cuando la ansiedad persiste, interfiere con las actividades cotidianas o genera un malestar significativo, buscar orientación profesional es fundamental.

Las manos, desde sus movimientos involuntarios hasta la forma en que cada persona elige llevar sus uñas, pueden reflejar hábitos y servir como punto de partida para observar cómo se siente. Reconocer estas señales, sin interpretarlas automáticamente como síntomas de un trastorno, puede contribuir a una relación más consciente con las propias emociones.

Banner Internas App – El Universal
Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News