Dicho de manera sencilla, la neumonía es una infección que inflama los sacos aéreos de uno o ambos pulmones.
Se trata de una enfermedad respiratoria que requiere de muchos cuidados y de atención médica oportuna o, de lo contrario, puede tener un desenlace fatal.
Expertos de la Clínica Mayo explican que “los sacos aéreos se pueden llenar de líquido o pus (material purulento), lo que provoca tos con flema o pus, fiebre, escalofríos y dificultad para respirar. Diversos microrganismos, como bacterias, virus y hongos, pueden provocar neumonía”. Lea aquí: Las altas temperaturas también causan enfermedades respiratorias
¿Por qué ocurre?
Muchos gérmenes pueden causar neumonía, pero los más comunes son las bacterias y los virus en el aire que respiramos. El cuerpo, generalmente, evita que estos gérmenes infecten los pulmones, pero a veces estos gérmenes pueden dominar tu sistema inmunitario, incluso si tu salud es generalmente buena.
Los síntomas
Los signos y síntomas de la neumonía pueden variar de moderados a graves y dependen de varios factores, como el tipo de germen que causó la infección, tu edad y tu salud en general. Los síntomas moderados suelen ser similares a los de un resfrío o una gripe, pero duran más tiempo.
Las siguientes son lagunas de las manifestaciones de la enfermedad:
-Dolor en el pecho al respirar o toser
-Desorientación o cambios de percepción mental (en adultos de 65 años o más)
-Tos que puede producir flema
-Fatiga
-Fiebre, transpiración y escalofríos con temblor
-Temperatura corporal más baja de lo normal (en adultos mayores de 65 años y personas con un sistema inmunitario débil)
-Náuseas, vómitos o diarrea
-Dificultad para respirar
-Puede que los recién nacidos y bebés no muestren signos de estar sufriendo la infección. O bien, pueden vomitar, tener fiebre y tos, parecer inquietos o cansados y sin energía, o presentar dificultad para respirar y comer.
Es importante que consultes a tu médico si tienes los síntomas descritos antes, pero, especialmente, busca ayuda si:
-Tenes dificultad para respirar, dolor en el pecho, fiebre persistente de 39 ºC o superior, o tos persistente, sobre todo si tienes tos con pus.
Es muy importante que las personas que pertenecen a los siguientes grupos de riesgo consulten al médico:
-Adultos mayores de 65 años
-Niños menores de 2 años con signos y síntomas
-Personas con alguna afección de salud no diagnosticada o con el sistema inmunitario debilitado
-Personas que reciben quimioterapia o toman medicamentos que inhiben el sistema inmunitario
-Para algunos adultos mayores y personas con insuficiencia cardíaca o problemas pulmonares crónicos, la neumonía puede convertirse rápidamente en una afección potencialmente mortal.
¡A prevenir!
La neumonía puede prevenirse. Existen vacunas para prevenir algunos tipos de neumonía y la gripe. Habla con el médico sobre estas y otras vacunas.
Asegúrate también de que los niños se vacunen.
Practica una buena higiene. Lávate las manos constantemente.
No fumes. El tabaquismo daña las defensas naturales que protegen a tus pulmones de las infecciones respiratorias.
Mantén fuerte tu sistema inmunitario. Duerme lo suficiente, ejercítate regularmente y lleva una dieta saludable.
