El presentador Juan Diego Alvira confirmó este martes en su canal de Youtube que un problema de salud “le ha quitado el sueño durante mucho tiempo”.
La afección que tiene Alvira es el insomnio y se dio a la tarea de explicarlo a sus seguidores durante un en vivo. El presentador aseguró que esto le pasa más de tres veces por semana y explicó que esa es la razón de su ausencia en el canal Caracol.
El insomnio es uno de los síntomas más frecuentes dentro de los trastornos mentales. Por una parte, porque los trastornos del sueño influyen de forma significativa en nuestro estado emocional y cognitivo, y a la vez, nuestro estado emocional y nuestros pensamientos inciden sobre la calidad de nuestro sueño.
“Muchas veces las personas intentamos solucionarlo por nuestra cuenta llevando a cabo medidas que funcionan solo a corto plazo, pero que a medio plazo lo empeoran y hacen de esto un problema cada vez más difícil de solucionar, por ello, es clave incidir en que el insomnio no es sinónimo de utilizar pastillas para inducir o mantener el sueño”, explican los expertos de la Clínica Psiquiátrica López Ibor, con ocasión del Día Mundial del Sueño. Lea aquí: ¿Por qué ronca mi hijo?
También aluden a otras causas ligadas a acontecimientos recientes, como la pandemia, y ahora el conflicto bélico en Ucrania, como factores externos que agravan las alteraciones del sueño.
Un último estudio de la British Medical Journal indica que las personas que se han recuperado de la COVID-19 tienen un 60 % más de probabilidad de sufrir problemas de salud mental de las personas que no lo han padecido. Entre ellos están las alteraciones del sueño y de la cognición, además de otros trastornos como ansiedad, depresión e ideas suicidas, así como trastorno por consumo de opiáceos, drogas y alcohol.
De acuerdo con la misma fuente, es importante hacer hincapié en los trastornos de sueño en niños y jóvenes y saber actuar para que el problema no se alargue en el tiempo, ya que según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), en Estados Unidos, los niños con trastornos de sueño suelen seguir sufriéndolo en la edad adulta.
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Los niños y adolescentes son un sector de la población cuya salud mental se está viendo gravemente afectada debido a todo lo que se está viviendo en los últimos años.
Ansiedad, estrés, miedo, frustración, ira, tristeza, trastornos de la conducta alimentaria y por supuesto, trastornos del sueño son cada vez más comunes en consulta.
Recomendaciones para el insomnio y sus causas
El sueño, señalan desde la Clínica López Ibor, es un proceso muy complejo, no solamente se trata de “desconectar”, así que debemos darle la importancia que tiene en realidad, por ello, explican y recomiendan:
1. No acudir a la respuesta rápida. Con frecuencia intentamos encargarnos del insomnio como si estuviese aislado de nuestros estados emocionales y los pensamientos que tiene asociado.
Tomamos pastillas para inducir el sueño o mantenerlo sin identificar otros factores que estén generando el insomnio, o incluso en algunos casos, consumimos sustancias de abuso (como el alcohol o el cannabis) como una solución a corto plazo.
2. Detrás del insomnio puede haber otros problemas. Los síndromes mentales cursan con muchísima frecuencia con insomnio, precisamente por las alteraciones emocionales que le acompañan.
Así que si no actuamos sobre estos, las sustancias que consumimos para inducir el sueño suelen, por un lado alterar el sueño normal y reparador (lo que llamamos la arquitectura del sueño) y por otro lado dejar de funcionar pasado un periodo de tiempo. Le puede interesar: 6 consejos que te ayudarán a dormir bien
3. Peligro de tolerancia. En ocasiones tendemos a aumentar la dosis de lo que tomamos y realizar patrones de riesgo de consumo de sustancias legales (como el alcohol), ilegales (como el cannabis) o de uso médico (como el lorazepam, zolpidem, alprazolam, etc.)
4. El error de tener miedo a no dormir: El insomnio puede generar que la noche empiece a convertirse en un estímulo que genera miedo y nuestro cuerpo no está hecho para dormir con miedo.
Además el sueño no es voluntario, desearlo no es suficiente. Cuanto más le tememos al insomnio, más probable es que suframos de él.
5. Las emociones previas al sueño son claves: Para dormir, nuestro cerebro tiene que entender que está en un estado de reposo, en el que no necesita actuar de una forma determinada.
Por ese motivo, las emociones, que activan nuestro comportamiento, no permiten que conciliemos el sueño, o si lo conciliamos, pueden generar un sueño muy superficial y poco reparador.
6. Los pensamientos previos al sueño también son claves: Los pensamientos que tenemos, generan emociones, pero a su vez, los estados emocionales facilitan la presencia de determinados pensamientos.
Este proceso ocurre de forma muy rápida y frecuentemente no somos conscientes de que está ocurriendo si no lo observamos con atención.