Salud


Esta es la razón por la que algunos no recuperan el olfato tras la COVID-19

Además de la pérdida del olfato, el estudio explicó las posibles causas de otros síntomas prolongados como la fatiga y la falta de concentración.

El Universal y Vanguardia

27 de diciembre de 2022 03:18 PM

La COVID-19 es una enfermedad infecciosa -causada por el virus SARS-CoV-2- que produce síntomas de intensidad leve a moderada en la mayoría de personas que la padecen, y se recuperan sin necesitar tratamientos especiales. Lea aquí: ¿Repunte de casos de COVID-19 en Colombia amenaza las fiestas de diciembre?

Muchas personas no logran recuperar el olfato tras el contagio de COVID-19 y, hasta hace poco, se desconocía la razón, pues un grupo de científicos estadounidenses descubrió cuál era la razón por la que esto le sucede a algunas personas.

Los científicos hallaron que algunos pacientes no recuperan el sentido del olfato después de infectarse con el SARS-CoV-2 porque el virus provoca una “agresión inmunitaria continuada que merma la cantidad de células nerviosas olfativas”. Le puede interesar: Las vacunas de Pfizer sí funcionan y fueron probadas, ¡no creas en mitos!

El hallazgo, publicado en la revista Science Translational Medicine, explica cómo tiene lugar un problema que ha afectado a millones de personas en todo el mundo.

Aunque la investigación se enfocó en esta secuela de la COVID-19, también reveló información sobre las posibles causas subyacentes de otros síntomas prolongados de este virus, como la fatiga generalizada, la dificultad para respirar o la falta de concentración.

De acuerdo con los investigadores, otros síntomas prologados podrían estar desencadenados por mecanismos biológicos similares.

“Uno de los primeros síntomas que suelen asociarse a la infección por COVID-19 es la pérdida del olfato. Afortunadamente, muchas personas recuperan el sentido del olfato en una o dos semanas, pero otras no”, apunta Bradley Goldstein, autor principal del estudio e investigador de Neurobiología en la Universidad de Duke (Carolina del Norte, Estados Unidos).

“Queríamos entender mejor por qué algunas personas sufren la pérdida persistente del olfato durante meses o años después de infectarse”, explica. Lea: ¿El fin de la pandemia de COVID-19?, esto dice la OMS

Junto a científicos de Harvard y de la Universidad de California-San Diego, el equipo de Duke analizó muestras epiteliales olfatorias recogidas de 24 biopsias, entre ellas las de nueve pacientes con pérdida persistente de olfato.

El análisis mostró una infiltración generalizada de células T que participaban en una respuesta inflamatoria en el epitelio olfativo, el tejido de la nariz en el que están las células nerviosas del olfato.

El proceso inflamatorio persistió después de la infección y el número de neuronas sensoriales olfativas se redujo, posiblemente debido al daño sufrido por el delicado tejido a causa de la inflamación persistente.

Goldstein cree que saber qué zonas están dañadas y qué tipos de células están implicadas es clave para empezar a diseñar tratamientos. Además, el equipo considera alentador que las neuronas parecen mantener cierta capacidad de reparación incluso después del ataque inmunitario. Lea también: Atención: vacunas originales aún protegen contra las variantes COVID

“Tenemos la esperanza de que la modulación de la respuesta inmunitaria anormal o de los procesos de reparación en la nariz de estos pacientes pueda ayudar a restablecer, al menos en parte, el sentido del olfato”, sostiene.

A su juicio, los resultados de este estudio también podrían ser de ayuda para investigaciones adicionales sobre otros síntomas del COVID-19 de larga duración que podrían tener su origen en procesos inflamatorios similares.

Comentarios ()

 
  NOTICIAS RECOMENDADAS