Salud


Golpes... infecciones: ¿Qué causa pérdida de la audición?

Desde el embarazo, hay factores que puede controlar para que el oído del bebé no tenga problemas; lo mismo pasa en la etapa adulta y vejez.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

21 de agosto de 2020 12:00 AM

¿No le ha pasado que deja de escuchar en ciertos momentos, sin razón aparente? Este tipo de problemas suelen irse por sí solos, pero a veces, se requiere de medicamentos cuando la causa es infección, o cambios de presión en el oído medio o de la endolinfa (líquido del oído interno).

Los traumatismos fuertes, la ingesta de fármacos y otras situaciones como tumores, pueden afectar el oído y hacer que la audición se interrumpa, pero la sordera va más allá.

“Las pérdidas auditivas pueden ser congénitas: de causa genética o adquiridas en el vientre materno por infecciones o uso inadecuado de medicamentos; y después del nacimiento, puede haber sordera de origen genético con aparición tardía o por causas adquiridas”, explica el doctor Santiago Hernández, de la Asociación Colombiana de Otología y Neurotología (ACON).

El 60% de las pérdidas de audición adquiridas se pueden prevenir y, como mencionamos anteriormente, las infecciones crónicas son la principal causa, sin embargo, el abuso o mal uso de medicamentos y la exposición a ruido también son raíz de este problema, que puede afectarlo en todas las etapas de la vida.

Frente a este fenómeno, el experto recomienda:

En las etapas de la vida

▪ - Durante el embarazo: evitar el contacto con personas o animales con enfermedades eruptivas; atender periódicamente al médico; y alimentarse y dormir bien.

- Al nacer: llevar al recién nacido al tamizaje auditivo en los servicios de salud.

▪Primera infancia:

Reconocer los síntomas de infección del oído: fiebre, dolor, malestar e irritabilidad; evitar el uso de juguetes que produzcan ruidos fuertes o agudos; llevar a los niños a tamizaje en los centros de salud; y no utilizar remedios caseros para limpiar los oídos.

Infancia:

No introducir objetos o sustancias para retirar tapones de cera o detener secreciones; ante la presencia de dolor, inflamación, secreción y resfriado común, acudir al otólogo; y asistir al fonoaudiólogo en caso de notar en los niños dificultades en el desarrollo del lenguaje o problemas en el aprendizaje.

▪Adolescencia:

Limitar el tiempo de uso de amplificadores personales de música; identificar ruidos en el oído (tinnitus) como una alerta de daño auditivo; y reconocer dificultades de comunicación, atención y aprendizaje.

Adultez:

Evitar medicamentos ototóxicos (que producen síntomas cocleares o, inestabilidad); no aplicar sustancias en el oído en caso de tener cerumen; identificar alertas de pérdida auditiva como tinnitus y vértigo; y usar elementos de protección auditiva en el trabajo.

Vejez:

Tener en cuenta la presbiacusia (pérdida de la audición por la edad); no automedicarse; acudir al especialista para disolver tapones de cera; examinar la audición al menos una vez al año; y exigir medicamentos con el menor efecto otóxico.

En Colombia, 7 millones de personas padecen problemas de audición, una cifra que, según expertos, seguirá aumentando si los ciudadanos no hacen un mejor cuidado de su salud auditiva.