Salud


La infertilidad no apaga el sueño de ser padres

Las técnicas de reproducción asistida pueden hacer que muchos cumplan sus sueños de tener retoños. ¿Cómo se da este proceso?

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

12 de junio de 2020 12:00 AM

Tener un bebé es, para quienes sufren problemas de infertilidad, un sueño por el que darían cualquier cosa.

La Organización Mundial de la Salud define la infertilidad como la incapacidad para lograr un embarazo clínico después de un periodo de 12 meses de mantener relaciones sexuales sin protección.

Según el Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (Cecolfes), esta es una condición que ha venido en aumento en Colombia, pues en la última década se pasó de un 20 a un 24 por ciento en su incidencia.

“Cuando se conoce que existe algún problema para lograr ser padres, se buscan alternativas que ayuden a cumplir esta ilusión. Son entonces los tratamientos de reproducción asistida el conjunto de técnicas destinadas a favorecer el embarazo en caso de problemas de fertilidad masculino o femenino”, explica Mario Luis Pájaro C, ginecólogo obstetra, especialista en Reproducción Humana de INSER.

¿Cómo es el proceso?

“En la fecundación natural, el espermatozoide llega hasta dónde está el ovocito, atraviesa su membrana; y es a partir de ese momento cuando se inicia el contacto genético hasta formar un embrión y posterior bebé. En los tratamientos de reproducción, lo que se realiza es ayudar al espermatozoide a llegar al ovocito o facilitar su ingreso mediante una inyección (ICSI), de ahí en adelante, la multiplicación celular continúa igual que de manera natural”, dice el doctor Pájaro.

¿Cómo ha avanzado el campo de la fertilidad en los últimos años?

“Desde que se logró el primer nacimiento fruto de la fecundación ‘in vitro’, en 1978, la técnica ha evolucionado de una manera impetuosa. Los avances en endocrinología, cultivo celular, criobiología, micromanipulación celular y genética molecular han marcado la evolución de la fertilidad humana y de la fecundación asistida en estos últimos 40 años Entre lo más destacado es cómo una persona joven, que desee postergar su fertilidad, por motivos de formación profesional o porque crea que aún no es el momento, puede criopreservar (congelar) sus ovocitos o espermatozoides, hasta cuándo lo decida; esto hará que en cuando crea que es el momento ser padres, sus células serán jóvenes y mejorará el pronóstico, disminuyendo la posibilidad de donación o de alteraciones en el bebé, secundarias a una edad ya más avanzada. Otra es la posibilidad de diagnosticar enfermedades genéticas antes de colocar un embrión en el útero, lo que disminuye las posibilidades de que un hijo padezca la misma enfermedad de alguno de sus padres”, continúa Pájaro.

Pero debe saber que esta técnica tiene un poco de riesgo. A través de investigaciones alrededor del mundo, se ha evidenciado que los bebés concebidos por técnicas de reproducción asistida tienen riesgos similar de malformaciones congénitas que los de concepción natural, sin embargo, estos bebés tienen tres veces más posibilidad de tener bajo peso al nacer, siendo la principal causa los embarazos múltiples y la prematuridad asociada”, según ha explicado el experto Juan Gabriel Martínez.

Tenga fe
El doctor Pájaro dice que “a pesar de los avances en los tratamientos de fertilidad con el fin de ayudar a conformar una familia, aún no se puede garantizar un 100% de éxito, lo que nos hace pensar que tiene un componente divino que la ciencia no ha podido lograr. Y que por eso, también es importante la fe, para lograrlo”.