Salud


La pandemia agrava trastornos de la conducta alimentaria

Como generados de ansiedad, la pandemia se ha encargado de afectar aún más a las personas con trastornos de la conducta alimentaria.

EFE

04 de febrero de 2021 09:41 AM

La pandemia es un generador de ansiedad sin precedentes para toda la sociedad, pero especialmente para las personas que sufren trastornos de la conducta alimentaria (TCA). A la angustia por todo lo relativo al virus, se suma el protagonismo desmesurado por la comida, el peso y el ejercicio físico en estos meses.

Irene Alonso Vaquerizo, psicóloga y autora del libro ‘Ana y Mía no quieren ser princesas. La cara oculta de los trastornos alimentarios’, explica cómo está afectando la pandemia a estas personas. (Le puede interesar: 12 consejos para cuidadores de adultos mayores en medio de la pandemia)

“Se llaman trastornos de la conducta alimentaria porque mayoritariamente reflejan una insana relación con la comida. Sin embargo, eso solo es la punta del iceberg”, indica la experta.

Estos desórdenes son de origen psicológico y nacen de una mala relación del individuo consigo mismo y con su entorno. Las personas afectadas por estos trastornos suelen tener problemas de autoestima, alteraciones de ansiedad o depresión.

“Se caracterizan por la tendencia a la autoexigencia, autocontrol, autocrítica constante, competitividad, dificultad en el manejo emocional y baja tolerancia a la frustración”, enumera.

Esto lo externalizan, generalmente, a través de comportamientos “raros” a la hora de comer, ya sea por exceso o por defecto. Otras veces, lo reflejan en la realización compulsiva de ejercicio físico o en continuas críticas hacia su propia imagen o figura.

En este sentido, las mujeres son las que más sufren este tipo de trastornos (9 de cada 10 casos). “Socialmente, ellas suelen estar vinculadas a un juicio más crítico de su imagen personal”, señala Irene Alonso como principal causa.

“La incertidumbre, la falta de control, el miedo a enfermar o la angustia generada por la pandemia han tenido efectos importantes sobre las personas con trastornos alimentarios”, sostiene la experta.

En esta situación caótica, las personas con TCA encontraban en la ingesta o restricción excesiva de comida una fuente de control.

Terapia online, un medio eficaz

Las recomendaciones sanitarias han convertido a la terapia online en la primera opción (a veces la única) para acompañar y tratar a las personas que sufren TCA.

“Este tipo de terapia ha sido una herramienta de apoyo fundamental. Los pacientes responden y además lo hacen bien”, indica la experta basándose en su propia experiencia.

Gracias a ellas, profesionales y pacientes han podido continuar con los tratamientos, modificar conductas y manejar mejor las emociones para evitar comportamientos dañinos.

Sin embargo, a pesar de sus ventajas, la psicóloga advierte que este tipo de terapias no pueden sustituir a las sesiones presenciales.

“Tampoco pueden sustituir a los ingresos hospitalarios, totales o parciales, o la atención que proporcionan los centros de día”, añade.

De cara al futuro, la psicóloga apuesta por un tratamiento que pueda combinar la terapia online con citas médicas presenciales.