Comenzar la lactancia materna durante la hora mágica, sagrada o de oro, como se le conoce a la primera hora de vida de un recién nacido, genera múltiples beneficios a corto y largo plazo para la madre y para el bebé.
Reducción de la hemorragia posparto, facilitación del control del peso posparto y disminución del riesgo de enfermedades no transmisibles como diabetes, cáncer, accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardiovasculares, están entre los beneficios para la madre según la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (Figo). Lea: Lactancia materna: “Amamantar y trabajar, ¡hagamos que sea posible!”
Al bebé, el ser amamantado durante la hora mágica le disminuye el riesgo de mortalidad neonatal, pues la lactancia reduce la posibilidad de que el recién nacido contraiga infecciones como neumonía o diarrea. Además, en esta hora recibe calostro, también conocido como oro líquido, que es la secreción de la glándula mamaria precursora de la leche materna.
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Consciente de tales bondades, el Grupo de Investigación Salud de la Mujer, el cual pertenece a la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena, se suma a la campaña de la Figo sobre promover la lactancia materna, en especial durante la primera hora de vida del recién nacido. Lea: Ojo, madre cartagenera: los cambios en ley que aumenta licencia de lactancia
El doctor Álvaro Monterrosa Castro, ginecólogo y director del Grupo de Investigación Salud de la Mujer, señala que el inicio temprano de la lactancia puede favorecer la involución uterina e induce la ausencia de menstruación relacionada con la lactancia, que es un método útil de anticoncepción.
“El contacto piel con piel favorece el apego materno-neonatal, que a su vez reduce el riesgo de depresión postparto, ayuda a la salud mental materna, fomenta la sensación de bienestar materno, y aporta al crecimiento y al desarrollo integral del recién nacido”, explica Monterrosa Castro.
A pesar de los beneficios demostrados de la lactancia materna temprana, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a tres de cada cinco bebés, en el mundo, no se les amamanta en la primera hora de vida. Entre los factores que reducen el aprovechamiento de la hora mágica están el menor nivel educativo de los padres, las condiciones de salud poco ideales, los embarazos con complicaciones, los partos por cesárea y las prácticas culturales, como el descarte del calostro. Lea: Un descuido puede ser mortal: ¿amamantas a tu bebé de forma segura?
“Nadie debería poner obstáculos o barreras para que maternas y recién nacidos disfruten de la hora mágica”, resaltan integrantes del Grupo de Investigación Salud de la Mujer, quienes realizan una investigación sobre apego materno/neonatal en gestantes residentes en Cartagena.