Es un término relativamente nuevo: cuidados paliativos. Estos, según el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, se centran en aliviar el sufrimiento de las personas con enfermedad crónica, degenerativa, irreversible o en fase terminal, controlando no solo los síntomas físicos, sino además los psicosociales, para mejorar su bienestar.
En Colombia, como en el resto del mundo, se ha dado una transición epidemiológica que nos enfrenta al incremento de las enfermedades crónicas e incurables que ocasionan un impacto importante en la calidad de vida de pacientes y sus familias. El 76% de la morbilidad de los colombianos es ocasionada por las ECNT.
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Una investigación de la Universidad de Navarra sobre los deseos de morir en pacientes de cuidados paliativos señala que, en la práctica clínica, para los profesionales que cuidan a personas con enfermedades terminales, es habitual ver a quienes expresan que se quieren morir.
“Ante esta situación decidimos hacer un estudio, porque creemos que es importante conocer por qué la persona experimenta ese sentimiento”, empieza la investigadora del programa Atlantes, Alazne Belar.
En el estudio de la Universidad de Navarra entrevistaron a 200 pacientes con enfermedad avanzada y encontraron que uno de cada cinco tenía pensamientos sobre querer morir.
Sin embargo, profundizando en esta experiencia, encontraron que no todas las situaciones eran iguales. “Algunos de estos pensamientos estaban relacionados con algún factor (podía ser dolor) que cuando aparecía hacía que surgieran esos sentimientos; pero cuando el factor pasaba, la persona ya no decía que quería que terminara su vida”, añade Belar.
Otros pacientes tenían estos pensamientos de morir de forma más establecida y recurrente.
“Pero no todos los pacientes que quieren morir quieren adelantar su muerte. Observamos que de 100 pacientes, solo uno quería adelantarla”, añade la investigadora.
Entre las razones están el peso de la enfermedad, la carga sintomática, dolor, cansancio, la influencia de la ansiedad y depresión y, por último, la sensación de ser una carga para la familia.
“Lo que proponemos es que tenemos que sentarnos sin miedo con el paciente y con total respeto comprender cuál es su sufrimiento, así podremos aliviar esa sensación de querer morir y acompañarlos en esa fase de su vida”, continúa la experta.
Carlos Centeno, investigador de Atlantes ICS, enfatiza en que “a veces subyacen debajo de ese deseo de adelantar el final síntomas descontrolados o situaciones sobre las que podemos trabajar. Participar en el estudio ha sido interesante y me ha abierto a una realidad en la que no había profundizado. Estos pensamientos son más frecuentes de lo que yo imaginaba”.