Bajo una noche parisina la Señorita Colombia 2009, Natalia Navarro Galvis, decidió darle el sí a Carlos Gómez La Espriella, su novio por más de una década.Una relación que floreció en la complicidad de dos grandes amigos, quienes han lograron mantener su unión en el tiempo.
Fue esa certeza de querer compartir su vida lo que les permitió estar separados mientras Natalia llevaba la corona de la mujer más bella de Colombia y cuando se decidió instalar en Milán para cumplir su sueño de estudiar diseño y peletería en el instituto Ars Sutoria, pruebas que fortalecieron su amor, aquel que sellaron en una boda digna de un reina.
En la antigua iglesia de Santo Domingo, Natalia Navarro Galvis deslumbró con su clásico y glamoroso vestido de firma del diseñador franco-estadounidense Oleg Cassini, quien fue uno de los diseñadores favoritos la mítica Jackie Kennedy, una elección que realizó luego de probarse las creaciones de los más importantes diseñadores de alta costura y que la cautivó por su belleza y sofisticación.
Cada detalle de la celebración, que culminó en el histórico Teatro Adolfo Mejía, fue la epítome de un amor consciente y maduro que ha traspasado distintas fronteras, que se tejió en el compromiso de luchar cada día por mantenerse juntos y de ser felices.























