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Celebridades elogian a Serrat, la Persona del Año

AP

21 de noviembre de 2014 12:02 AM


    LAS VEGAS
Una de las palabras que más se escuchó en la noche fue gracias. Gracias por las enseñanzas, por el compromiso con la libertad, por las letras poéticas, por la música... y por el premio.

    Con agradecimientos, recuerdos, revelaciones, alegría y mucha música, estrellas de Latinoamérica y España honraron a Joan Manuel Serrat como Persona del Año 2014 de la Academia Latina de la Grabación, una de las distinciones más importantes para los artistas de habla hispana.

    Desde Joaquín Sabina hasta Rubén Blades, pasando por Jorge Drexler, Andrés Calamaro, René Pérez, Pablo Alborán, Diego Torres y Vicentico, entre otros, se deshicieron en elogios para Serrat durante una gala  a la que asistieron varios cientos de artistas y personalidades de la industria.

    Serrat, que se mantuvo sentado durante gran parte de la velada, sólo subió al escenario para recibir un trofeo de manos de Laura Tesoriero y Neil Portnow, presidente de la Academia Nacional de las Artes y Ciencias de la Grabación, y posteriormente interpretó su emblemática canción “Mediterráneo”, a pedido del público.

    “Muchas gracias, me siento muy feliz, muy honrado esta noche. Es muy emocionante para mí. Por primera vez asisto a un concierto mío en el que no canto”, manifestó el artista catalán, refiriéndose a la gala en la que otras estrellas interpretaron algunos de sus éxitos más resonados. Tras pedirle a los espectadores que se sentaran porque “esto da para largo”, explicó que canta “por el gusto de cantar, para compartir historias con la gente”, y que escribe canciones “porque sencillamente es echar para afuera este mundo que uno lleva” adentro.

    Preguntó cómo podría retribuir tanta felicidad al público, y tras escuchar un fuerte aplauso se dispuso a cantar junto a una orquesta que no conocía pero que había interpretado ya varias de sus canciones con los artistas que lo honraron. El público se lo agradeció con un aplauso que pareció interminable. Serrat se fue y terminó la gala.

    Pero antes, una constelación de estrellas interpretó algunas de sus canciones e hizo bailar desde las sillas al público durante gran parte de la casi hora y media que duró el concierto, realizado en la víspera de los Latin Grammy.

    “Serrat me parece el mejor escritor de canciones de lengua castellana, un maestro del texto... inigualable”, expresó Drexler en la alfombra roja.

    “Serrat es un referente como músico y como poeta”, dijo por su parte Alborán. “Ha estado en mi casa sin saberlo él”, añadió recordando que de pequeño su madre le ponía música de cantautor homenajeado para ayudarlo a dormir.

    Calamaro, en tanto, dijo que “no hay un mago tan mágico en Las Vegas capaz de sacarte la galera como Serrat, gloria de la canción de compromiso ideológico, ha sido un ejemplo ... Yo era niño y Serrat era un caballero que conquistaba generaciones enteras”.

    El artista catalán, que ha dejado una marca en generaciones de músicos y fanáticos a través de sus cinco décadas de trayectoria, recibió el galardón por sus logros musicales y sociales y por sus contribuciones a la cultura iberoamericana.

    “(Serrat) es un espíritu tan valiente, tan rebelde, sus canciones son vigentes. Es un artista eterno”, dijo el cantante argentino Vicentico, quien durante la velada iba a cantar “Algo personal” con Calle 13, al llegar a la ceremonia.

    “Estamos ante un gigante, un grandísimo poeta”, declaró por su lado el español Enrique Bunbury, quien calificó su canción “Mediterráneo” como una “de las mejores canciones compuestas en español en todos los tiempos”.

    “Consciente o inconscientemente, todos los que se dedican a la música desde los años 60, todos, estamos influidos por Serrat”, añadió. 

    El premio a la Persona del Año es una de las distinciones más importantes de la industria.

    La gala, en el centro de eventos Mandalay Bay de Las Vegas, consistió de una cena en la que numerosos artistas destacaron los logros culturales y musicales del agasajado e interpretaron algunas de sus canciones más emblemáticas.

    El menú, con opciones para carnívoros, amantes del pescado y vegetarianos, incluía platillos como lomo “saltado” y quesadilla salvadoreña con verduras, corvina a la plancha, camarón relleno de manchego y croquetas de yuca con salsa de ají amarillo. Para el postre: pastel de pionono con fresa y dulce de leche, café y cacahuate crujiente con esfera de chocolate.

    Entre las estrellas que subieron al escenario estuvieron sus compatriotas Joaquín Sabina, Miguel Bosé, India Martínez, Niña Pastori, Pablo Alborán, el trío Jarabe de Palo y Natalia Jiménez.

    Participaron también Drexler, la costarricense Debi Nova, el colombiano Juanes y el dúo puertorriqueño Calle 13; los argentinos Soledad, Diego Torres y Vicentico, la peruana Tania Libertad, el panameño Rubén Blades y la mexicana Lila Downs, entre otros.

    En años anteriores han recibido la distinción Bosé, Plácido Domingo, Gloria Estefan, Juan Luis Guerra, Carlos Santana, Shakira, Ricky Martin y Caetano Veloso, entre otros.

    Serrat, de 70 años, incursionó en la música durante su adolescencia y consiguió su primer  contrato discográfico poco después, mientras cantaba en el programa de radio español “Radioscopio”, en 1965.

    En el transcurso de dos años lanzó dos EP y un álbum de larga duración y realizó su primera actuación en vivo en el Palau de la Música Catalana, un concierto que lo marcó como uno de los líderes de una generación de artistas políticamente comprometidos y abiertos.

    Con el lanzamiento de su álbum “Dedicado a Antonio Machado”, en honor al poeta español, fue aclamado en toda Latinoamérica y España. Su sencillo “Mediterráneo” catapultó su popularidad en todo el mundo de habla hispana, en 1971, junto a canciones como “Penélope” y “Aquellas pequeñas cosas”.

    Sobreviviente de un cáncer de vejiga y otro de pulmón, Serrat ha sido conocido por sus fuertes posturas políticas.

    En 1968 se negó a seguir las órdenes del entonces dictador español Francisco Franco de interpretar una canción en español en lugar de hacerlo en catalán, como era su versión original; y a mediados de los 70, después de haber criticado el régimen de Franco, se exilió en México. No regresó a su país hasta la muerte del dictador, en 1975.

    En 2006 lanzó “Mo”, su primer álbum grabado totalmente en catalán en 17 años. Y dos años después colaboró con su compatriota Joaquín Sabina en “Dos pájaros de un tiro”, al que le siguió “La orquesta del Titanic”, en 2012. La gira que realizó por toda Latinoamérica y Europa junto a Sabina fue capturada en el documental “El símbolo y el cuate”.

    A comienzos de noviembre presentó su más reciente producción, el disco de duetos “Antología desordenada”.

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